“La innovación en IV gama no siempre consiste en incorporar más tecnología, sino en diseñar mejor los procesos, con una visión industrial más eficiente y más humana”. Así de contundente de muestran en Vicente Peris al anunciar su última innovación en el proceso de apertura del coco, uno de los más exigentes y críticos dentro de la IV gama.
Gracias a su experiencia directa en planta y la colaboración técnica con especialistas en ingeniería industrial, Peris ha desarrollado e implementado en su fábrica una nueva solución para ejecutar el proceso de apertura del coco con varios objetivos a la vista: reforzar la estabilidad y el control, aportar mayor homogeneidad y protección de la pulpa, y mejorar la regularidad del flujo productivo. “Permite trabajar con estándares constantes de calidad, reducir incidencias en fases posteriores y optimizar el aprovechamiento de la materia prima”, añaden.
“Lo relevante de este desarrollo es el planteamiento, ya que se ha sabido identificar un punto crítico y rediseñarlo desde una perspectiva integral”, explican.
El enfoque del proyecto, aseguran, ha sido estructural: rediseñar un punto crítico bajo criterios de seguridad, ergonomía y respeto al producto. “Tradicionalmente la apertura del coco en IV gama ha requerido una intervención manual significativa y el uso de herramientas que implicaban esfuerzo físico continuado y cierta exposición al riesgo por repetición de tareas”, explican. Se trata, por tanto, de una tarea exigente que dependía, en gran medida, de la destreza del operario, “lo que podía generar variabilidad en el resultado”, apuntan.
Con el nuevo desarrollo, la apertura es más homogénea y controlada, lo que protege mejor la pulpa y mejora el rendimiento posterior en las fases de corte y envasado. Todo ello hace que se reduzcan las mermas previas.
Para Vicente Peris, este tipo de desarrollos forman parte de su línea de inversión sostenida en tecnología aplicada a la IV gama, para, así, elevar los estándares industriales del sector. El año pasado destinó unos 100.000 € a la adquisición y mejora de los procesos productivos.
En términos económicos, su previsión era finalizar 2025 con una facturación en torno a lo 16 M€, de los cuales más de la mitad procede del negocio de IV gama, que ejecuta en su fábrica de Albuixech.