La Red NeurOmics estudia cómo la alimentación puede influir en la memoria, la atención y el estrés, a fin de poder analizar y validar el efecto de ingredientes y alimentos en la salud cognitiva. En los últimos años, diferentes estudios han señalado que determinados compuestos bioactivos o ingredientes podrían estar relacionados con funciones como la memoria, la atención o la respuesta al estrés. Sin embargo, demostrar estos efectos de forma clara y trasladarlos a productos concretos sigue siendo un reto para la industria alimentaria. El proyecto integra capacidades en análisis biológico, tecnologías de estudio avanzadas, validación experimental y desarrollo tecnológico, con el objetivo de generar datos fiables que puedan resultar útiles para futuras aplicaciones en la industria alimentaria. Para ello, integra a CNTA, Eurecat, AZTI, Ainia, Anfaco Cytma y Asincar.
NeurOmics se articula como un itinerario integral que conecta la generación de conocimiento y el desarrollo de nuevos ingredientes con su validación científica y llegada al mercado. El proyecto combina cribado funcional, modelos avanzados del eje microbiota-intestino-cerebro, diseño de alimentos funcionales y nutrición de precisión, apoyándose en plataformas digitales multiómicas y en un entorno demostrador que permite trasladar estos avances a soluciones reales para la industria y el consumidor.
Este enfoque permite avanzar paso a paso desde una primera observación científica hasta una evaluación más completa, algo clave para entender mejor el papel de la alimentación en la salud cognitiva y reducir la incertidumbre en el desarrollo de nuevos productos. Estas tecnologías y soluciones también dan respuesta a los retos en el ámbito de la atención personalizada y la prevención, el diagnóstico y los tratamientos para mejorar la salud mental y cerebral.
"El desafío no es solo identificar compuestos con potencial, sino demostrar su efecto con un nivel de evidencia científica suficiente. En NeurOmics, trabajamos precisamente en integrar distintas herramientas científicas, desde estudios en laboratorio hasta validación en modelos más complejos, para generar datos robustos y útiles para el desarrollo eficiente de ingredientes, nutraceúticos y de alimentos con función saludable probada", señala Inés Echeverria Goñi, coordinadora de la Red y responsable de Proyectos Estratégicos en CNTA.
El proyecto tiene una duración plurianual (2026–2029) y está financiado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, en el marco del programa de Redes de Excelencia Cervera.