Ahumados Domínguez ha anunciado mejoras en su proceso de producción, de cara a mantener los estándares de calidad de sus productos en el marco del nuevo Reglamento (UE) 2024/2895 sobre el control de Listeria monocytogenes en alimentos listos para el consumo, que entró en vigor el pasado 1 de julio.
La compañía madrileña ha invertido y tomado medidas para reforzar el control biológico, partiendo de la reducción de la vida útil de sus productos de los 30 a los 24 días, coste de oportunidad implícito en su política de no uso de conservantes. En ese sentido, ha modificado la temperatura de conservación, situada ahora entre 0 y 4 ºC; ha aumentado el número de controles analíticos internos y externos, ha extremado el seguimiento de parámetros fisicoquímicos (humedad, pH, actividad del agua, cloruros, compuestos fenólicos) y se apoya ahora en modelos matemáticos de microbiología predictiva.
Estas medidas se suman al ya implementado sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico, además de buenas prácticas de manipulación, planes de limpieza y desinfección verificados y un programa intensivo de muestreo biológico.
Pedro Mestanza, CEO de Ahumados Domínguez, ha señalado que “podríamos haber elegido añadir conservantes a nuestros ahumados, alternativa mucho menos compleja desde el punto de vista operativo, pero nunca contemplamos modificar la receta de nuestros productos. Preferimos asumir este reto que va totalmente alineado con nuestros principios: defender la máxima calidad, siempre”.