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La industria papelera, motor de reindustrialización sostenible

La industria papelera, motor de reindustrialización sostenible

La industria de la cadena del papel, que supone en 11% del empleo industrial directo en nuestro país y factura el equivalente al 3% del PIB, se postula como motor de la reindustrialización sostenible en nueva edición del Foro del Papel que, con el título PapelVISIÓN, se ha celebrado el 28 de marzo en el Auditorio 400 del Museo Reina Sofía de Madrid. El Foro del Papel reúne a trece organizaciones de la cadena del papel, que incluye a los fabricantes de celulosa y papel, impresores, editores y empresas de marketing directo, al sector de la transformación (fabricantes de envases y embalajes de cartón ondulado, cartón estucado, bolsas, sacos, sobres, artículos de papelería, etc.) y a las empresas recuperadoras de papel y cartón.

Según, Enrique Isidro, presidente de Aspapel, “la cadena del papel es el perfecto ejemplo de la importancia de una industria fuerte, con un poderoso efecto motor sobre la economía, que aporta estabilidad, que juega un papel fundamental en la I+D+i y en la exportación y crea empleo de calidad”.

En la Jornada han participado como ponentes Gerard Costa, profesor titular del Departamento de Dirección de Marketing de ESADE; Mar Gallardo, socia de Retail y Consumo, Pharma, Productos Industriales y Automoción de PwC; José Manuel González, de la División de Programas Europeos de CDTI y representante español en Reto Social 2 'Bioeconomía' en el Horizonte 2020, y el divulgador científico y técnico Manuel Toharia, Asesor Científico de Avanqua.

Sector intensivo en inversiones

En la última década y pese a la crisis, el sector papelero español ha invertido casi 2.200 M€, una inversión media anual del 5,1% de su facturación (muy por encima de la media de la industria española, que fue del 3,5% en 2014). Se trata de inversiones destinadas fundamentalmente a aumento de la capacidad de producción, reducción de costes y renovación tecnológica e innovación, así como calidad y medioambiente. El sector inició en 2014 un nuevo ciclo inversor, enfocado a incrementar la capacidad, a mejorar la eficiencia y los costes y a la renovación tecnológica de las instalaciones y la innovación. En 2016, las inversiones ascendieron a 228 M€, lo que supone un 5,5% de la cifra de negocio.

La industria papelera española y europea tiene su Hoja de ruta 2050 para liderar la bioeconomía baja en carbono, en la que el sector es pionero. El objetivo es reducir la huella de carbono en un 80% e incrementar la creación de valor añadido en un 50% para 2050. El sector estima que la implantación de tecnologías de descarbonización y el desarrollo de la producción de nuevos bioproductos requerirá hasta 2050 una inversión adicional de 44.000 M€ en el conjunto de Europa y de unos 3.200 M€ en España, lo que supone un incremento del 40% a unas inversiones ya muy intensivas.

Por otra parte, la industria del papel en España exportó en 2016 el 55% de la celulosa y el 46% del papel que fabricó, muy por encima de la media de exportación de nuestra industria que se sitúa en torno al 30%. Mercados tan exigentes como Alemania, Francia, Italia o Países Bajos son los principales destinatarios de nuestro amplio mix de productos, que incluye papeles gráficos (prensa, revistas, impresión y escritura), papeles para embalajes (cajas, bolsas, sacos, etc.), papel tisú (papel higiénico, pañuelos, rollos de papel de cocina, servilletas…) y un amplio abanico de papeles especiales para muy diversos usos.

Utilización de materias primas locales

En un escenario industrial de severo déficit de materias primas, el 97% de la madera y el 69% del papel para reciclar que utiliza la industria española para producir celulosa y papel es de procedencia local. La madera que se utiliza para la fabricación de celulosa procede de plantaciones locales de pinos y eucaliptos. Según datos de la FAO, España es el tercer país de la UE en superficie forestal, tras Suecia y Finlandia, y es además uno de los países del mundo con mayor crecimiento de la superficie forestal. Pero, además, España es el segundo país europeo en volumen del reciclaje de papel y cartón, solo superado por Alemania.

En sus 81 fábricas, la industria papelera española emplea directamente a 16.320 personas, de las que unas 2.300 tienen estudios superiores. El empleo es fijo en un 86% y mayoritariamente cualificado, pues el 50% de los trabajadores tienen estudios secundarios y el 14% han cursado estudios superiores. Un sector tecnológicamente a la vanguardia, señala Aspapel, que es protagonista de la economía circular y la bioeconomía, y que nos trae la industria del futuro en la nueva era de la fibra de celulosa.

Ingredientes para una reindustrialización sostenible

Enrique Isidro, presidente de Aspapel, señaló en su intervención en este nuevo Foro del Papel que “no es ningún secreto que la clave del renacimiento industrial es el impulso de la competitividad. Como tampoco lo es el conjunto de políticas que nos permitirán avanzar por ese camino: energía a precio competitivo, mejora de las infraestructuras logísticas y de transporte, apuesta por la I+D+i y el desarrollo tecnológico digital, política de formación y empleo, regulación inteligente que evite la sobrerregulación, ordenación y control de medidas fiscales especialmente de carácter medioambiental que puedan distorsionar la libre competencia y mermar la competitividad, política de internacionalización y comercio exterior que atraiga inversiones y facilite la penetración en mercados exteriores, facilitar la financiación y potenciación del tejido industrial e impulsar la sostenibilidad industrial”.

La industria papelera es en España el motor de una potente cadena de valor, de creación de empleo y riqueza. Desde las plantaciones para papel, pasando por la industria papelera, las industrias transformadoras, impresores, editores de libros, empresas de marketing directo, hasta las empresas de la recuperación de papel y cartón, esta cadena de valor suma una facturación de casi 33.000 M€ (equivalente al 3% del PIB español), con 220.000 empleos directos (el 11,4% del empleo industrial total) y 660.000 empleos indirectos.

Señala la industria papelera que los bioproductos renovables, reciclables y biodegradables como el papel, capaces de producir el mayor valor añadido posible a partir de las materias primas iniciales, son los más aptos para satisfacer las demandas y expectativas de los nuevos consumidores. Son el futuro. “La industria de la cadena del papel en España como bioindustria basada en un recurso renovable y referente de un nuevo modelo industrial basado en la economía circular se postula como motor de reindustrialización sostenible”.



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