El primer trimestre del año se ha saldado con un crecimiento del 15% en el volumen de exportaciones de conservas de pescado y marisco y un 13% más en valor respecto al mismo periodo del ejercicio 2015. En concreto, según la patronal conservera Anfaco-Cecopesca, la industria sumó unas ventas exteriores de 40.013 t de conservas, por valor de 170,1 M€. En estas cifras, al igual que en años anteriores se incluyen los lomos de atún (listado, bonito sarda, atún claro y otras especies), de los cuales, se vendieron en el exterior 1.502 t (-18,4%) valoradas en 5,4 M€ (-41,6%).
Por categorías, los túnidos sigue siendo el producto de mayor demanda exterior, representando casi el 58% del volumen total y el 61,5% en valor, con más de 23.000 t comercializadas y 104,5 M€ de facturación, tras haber aumentado sus ventas un 22% en volumen y casi un 17% en valor respecto al primer trimestre de 2015.
Sin embargo, los que mejor progresión experimentaron fueron las cefalópodos (sepias, calamares y pulpos), especialmente, estos últimos, cuyo crecimiento rozó el 86% en volumen y por encima del 64% en términos económicos. En el otro extremos se situaron nuevamente los mejillones y vieiras, afectados por los problemas vinculados a su recolección en los últimos años y cuyas ventas al exterior cayeron por encima del 50%. Sin embargo, en valor, la escasez de mejillones elevó su cotización por lo que el valor de las exportaciones de este molusco creció un 9%.
En cuanto a mercados, los países integrantes de la UE siguen siendo los principales compradores de conservas, tras aumentar su demanda casi un 15% en volumen y un 12,7% en valor. Sin embargo, Asia y Oceanía fueron los que experimentaron una mayor progresión, con un aumento de la demanda, respectivamente, del 45,7% y del 85% en el periodo analizado.






