La distribución alimentaria continúa enfrentándose a los efectos de un contexto geopolítico incierto, que limita las inversiones; una economía inflacionista que modifica la cesta de la compra de los consumidores y un constante cambio en los hábitos de consumo, que requieren de una adaptación a las nuevas demandas. Sobre la evolución del sector en el último ejercicio y las perspectivas de futuro hablamos con algunos operadores:
¿Cómo valora la evolución del mercado en 2025?
Portavoz de Aldi Portugal
En 2025, el sector de la distribución alimentaria continuó en transformación, adaptándose a las preferencias y necesidades de los consumidores, que están más informados y son más exigentes y conscientes en sus elecciones, ante el contexto económico existente. También observamos una evolución en la decisión de compra. Aunque el precio sigue siendo un factor determinante, ya no es el único indicador considerado por los consumidores. El origen de los artículos, la producción, los estándares de calidad, la frescura y la consistencia de la oferta asumen ahora un papel fundamental. En este contexto, la confianza se ha convertido en un elemento central en el proceso de compra, lo que ha contribuido al aumento de la valorización de las marcas propias en el mercado, que han dejado de percibirse únicamente como una alternativa económica y han pasado a consolidarse como una opción de confianza.
Carla Esteves, directora ejecutiva de Unimark y Aqui é Fresco
En 2025, el sector de la distribución alimentaria en Portugal demostró, una vez más, su resiliencia y capacidad de adaptación, incluso en un contexto todavía exigente para las familias y las empresas. Asistimos a un crecimiento en valor, por encima de la media europea, pero que conviene analizar con cierta cautela. Este crecimiento no estuvo acompañado por un aumento proporcional en volumen, lo que revela un consumidor más consciente, más selectivo y cada vez más enfocado en la gestión del presupuesto familiar. A lo largo del año, se hizo evidente un cambio en el comportamiento de compra: menos visitas a las tiendas, compras más planificadas, mayor sensibilidad al precio y una apuesta reforzada por soluciones que ofrezcan confianza y equilibrio entre calidad y valor. Por otro lado, el sector continuó enfrentando grandes desafíos en materia de costes operacionales, desde la energía hasta la logística, lo que exige a las empresas una gestión cada vez más eficiente y una gran capacidad de adaptación. En este contexto, creo que se ha reforzado una tendencia que es especialmente relevante para nosotros: la valorización de la proximidad, del comercio local y de la relación de confianza con el consumidor. Los puntos de venta de proximidad se han ido consolidando como una respuesta importante a las nuevas rutinas y necesidades de las familias portuguesas. Diría que 2025 fue un año que confirmó que el sector no crece solo por su dimensión, sino por la capacidad de estar cerca, de escuchar al consumidor y de adaptarse con rapidez.
Acácio Santana, director general de Covirán Portugal
El año 2025 vuelve a ser un año difícil para nuestro sector, teniendo en cuenta la continuidad de la disminución del poder adquisitivo y los cambios en el comportamiento del consumidor, que con toda la legitimidad busca “aprovechar mejor la vida” destinando una mayor parte de sus ingresos a temas de ocio, entretenimiento, tiempo libre, viajes, etc. Esta situación deja menos valor disponible para el consumo en nuestras tiendas, hecho que queda evidenciado por el aumento de las ventas de productos de marca propia y en promoción.
Raquel Almeida, departamento Financiero de Amaral & Filhos (‘Poupança Cash&Carry’)
El sector de cash&carry y de la distribución alimentaria evolucionan en un contexto de alta competitividad y con un fuerte enfoque en la eficiencia operacional. En 2026, creemos que el mercado seguirá marcado por consumidores y clientes profesionales más exigentes, atentos al precio, pero también a la calidad, la conveniencia y la disponibilidad del producto. Al mismo tiempo, la digitalización tendrá un papel cada vez más relevante, tanto en la relación con los clientes como en la optimización logística y de abastecimiento. Las empresas del sector tendrán que continuar adaptándose rápidamente a los cambios del mercado, invirtiendo en innovación, proximidad y capacidad de respuesta.
¿Cómo cree que evolucionará la distribución alimentaria en los próximos años?
Portavoz de Aldi Portugal
La distribución alimentaria en Portugal deberá continuar evolucionando en línea con los comportamientos y tendencias de consumo. La conveniencia, la simplicidad y la transparencia, unidas a la confianza y la calidad, seguirán ganando relevancia en las decisiones de compra. Al mismo tiempo, la búsqueda de una buena relación calidad-precio continuará siendo un factor determinante. En este contexto, creemos que los distribuidores tendrán que seguir adaptándose a las necesidades de los consumidores, ofreciendo propuestas de valor claras, consistentes y diferenciadoras.
Carla Esteves, directora ejecutiva de Unimark y Aqui é Fresco
Creo que la distribución alimentaria en Portugal evolucionará hacia un mayor equilibrio entre eficiencia, proximidad y valor para el consumidor. Los últimos años nos han mostrado un sector resiliente, pero también en transformación. El crecimiento reciente, aunque positivo, ha estado acompañado de presión en el volumen, en los márgenes y en los costes, lo que indica que el futuro será menos sobre expansión acelerada y más sobre una gestión inteligente y sostenible del negocio. Diría que hay cinco grandes tendencias que marcarán el sector: consumidor más exigente e informado; refuerzo de la proximidad, mayor peso de la marca propia y de la propuesta de valor, eficiencia y tecnología como factor crítico y, por último, sostenibilidad como requisito, no como tendencia. El sector camina hacia un modelo más equilibrado, donde no gana necesariamente quien es más grande, sino quien es más relevante para el consumidor en su día a día.
Acácio Santana, director general de Covirán Portugal
Continuaremos asistiendo a una concentración aún mayor de operadores, haciendo que cada vez más este sector sea de grandes volúmenes y estandarización de procesos, provocando en varios casos una menor relación con el cliente, como por ejemplo, las cajas de autopago, que es una tendencia no solo en el sector alimentario. Por otro lado, el canal organizado de proximidad en el que operamos continuará manteniendo e incluso aumentando su espacio, con una mayor fidelización a la conveniencia y la experiencia en tienda. La proximidad es mucho más que la localización física y geográfica de la tienda, ya que con el conocimiento de nuestros asociados, que comprenden las particularidades de la zona donde su tienda está implantada, proporcionan un surtido local y adaptado que, con una atención personalizada, consiguen estar realmente cerca de nuestros clientes.
Raquel Almeida, departamento Financiero de Amaral & Filhos (‘Poupança Cash&Carry’)
La distribución alimentaria en Portugal deberá evolucionar hacia modelos cada vez más eficientes, tecnológicos y orientados a la conveniencia. El consumidor estará progresivamente más informado, será más exigente y sensible al precio, pero también a la sostenibilidad y a la experiencia de compra. Creemos que habrá un refuerzo de la digitalización, de la automatización logística y del uso de datos para mejorar la gestión del stock, el pricing y la relación con los clientes. Al mismo tiempo, el canal profesional seguirá valorando la proximidad, la rapidez del servicio y la competitividad, factores que serán decisivos para el crecimiento del sector en los próximos años.







