Tal y como apuntaban las previsiones, el consumo de bebidas espirituosas volvió a registrar un descenso a lo largo de 2025, con un dato de comercialización que queda situado en 173 Ml, un 3,8% menor al registrado un año antes, tal y como recoge la asociación Espirituosos España en su Informe Socioeconómico del Sector de Bebidas Espirituosas 2025. Un resultado que viene a corroborar la profunda transformación que atraviesa el sector en el mercado español, marcado por los cambios en los hábitos de consumo, la evolución de las formas de ocio y socialización y una mayor sensibilidad del consumidor hacia la moderación, el bienestar y la capacidad de elección. “Esta evolución se enmarca en una tendencia generalizada en los mercados maduros: el consumidor no abandona la categoría, pero consume de forma diferente, con menor frecuencia, mayor planificación del gasto y una preferencia creciente por propuestas vinculadas a la calidad, la experiencia y la ocasión de consumo”, apuntan desde Espirituosos España.
Y es que, continúan, lejos de reflejar una pérdida de atractivo sectorial “este ajuste de volumen confirma la evolución hacia un modelo de consumo más moderado, selectivo y orientado al valor. La demanda no desaparece, sino que se transforma, abriendo nuevas oportunidades para aquellas categorías, formatos y propuestas capaces de responder a un consumidor que quiere más opciones, más información y mayor capacidad de elección”.
En palabras de Borja Torremocha, director de Espirituosos España, “el mercado está cambiando y el sector está cambiando con él. La caída del 3,8% en volumen debe leerse dentro de una transformación más amplia de los hábitos sociales, del ocio y de la propia relación del consumidor con las bebidas con contenido alcohólico. Hoy el consumidor bebe menos veces, pero elige mejor, y eso abre una oportunidad clara para seguir generando valor a través de la innovación, la calidad, la hostelería, la internacionalización y nuevas opciones de consumo más ligadas a la experiencia de consumo”.
Cócteles RTD crecen a doble dígito
En este contexto, el sector continúa demostrando una notable capacidad de adaptación. La innovación se consolida como uno de los principales ejes de crecimiento, especialmente a través de nuevos formatos, nuevas ocasiones de consumo y alternativas de baja o nula graduación. Destaca especialmente el comportamiento de los combinados RTD (“Ready to Drink”), que crecieron un 21,1% en 2025, muy por encima de la evolución general del mercado, reflejando “la demanda de formatos más flexibles, convenientes y adaptados a nuevos estilos de vida”. Del mismo modo, las categorías low alcohol y 0,0 ganan peso dentro de la estrategia de innovación de las compañías, “en respuesta a un consumidor que busca mayor libertad de elección y alternativas adaptadas a distintos momentos, necesidades y preferencias de consumo”.
Por categorías, los licores se situaron como la principal categoría en volumen en 2025, con el 24,9% del total comercializado, seguidos de whisky, con el 22,2%; la ginebra, con el 16,6%; y el ron, con el 15,3%. El resto del mercado se distribuye entre brandy (6,9%), vodka (5,2%), anís (4,8%), “Ready to Drink” (3,1%) y tequila (0,9%). La evolución por categorías muestra un mercado diverso, con comportamientos diferenciados y nuevas oportunidades vinculadas a formatos emergentes y a la adaptación a nuevas ocasiones de consumo. Entretanto, por canales, la hostelería concentró el 58,6% del volumen comercializado en 2025, frente al 41,4% correspondiente a alimentación.
Se observa una consolidación en la tendencia hacia el consumo diurno frente al nocturno y, así, ganan popularidad momentos como el aperitivo, el brunch y el afterwork. Además, el consumo fuera del hogar tiene un impacto relevante en términos de valor. El gasto medio anual per cápita fuera del hogar se sitúa en 52 €, frente a los casi 9 € del consumo doméstico.
La internacionalización como palanca clave de crecimiento
En 2025 se elaboraron 322 Ml de bebidas espirituosas en España, de los cuales 149 M se destinaron a la exportación. La internacionalización continúa siendo una de las principales palancas de crecimiento futuro para el sector. En 2025, España exportó bebidas espirituosas por valor de 1.510 M€, lo que supone un crecimiento del 4,7% interanual. Esta cifra representa el 28,3% del total de ventas internacionales de bebidas y en torno al 2% del total de exportaciones agroalimentarias españolas. En términos de volumen, las exportaciones también crecieron un 7,7%, hasta superar las 718.000 t. Entre los principales países de destino, destacan Francia, Filipinas, Italia, Alemania, Grecia, Portugal, Países Bajos, Reino Unido y México.







