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José Manuel Cascajero, presidente de Oficemen: "El número de fábricas que habrá en España no está delimitado"

Las inversiones para la transición ecológica, la carestía energética, las importaciones extra-UE y la baja utilización industrial amenazan al sector cementero

José Manuel Cascajero, presidente de Oficemen: El número de fábricas que habrá en España no está delimitado
José Manuel Cascajero y Aniceto Zaragoza, presidente y director general, respectivamente, de Oficemen

"El número de fábricas que habrá en el futuro en España no está delimitado, pero la inversión necesaria para la transición ecológica, los comparativamente elevados precios de la energía eléctrica, la competencia de las importaciones de países extra-UE con menores costes medioambientales y la baja utilización de nuestras industrias (50% frente al 80% de la media europea) son factores que, si no se resuelven, empujarán a la baja", ha explicado el presidente de Oficemen, José Manuel Cascajero, en una de rueda de prensa telemática celebrada hoy. En este momento, según el directivo, existen 33 instalaciones en España y durante los últimos 24 meses se han paralizado cuatro hornos en las mismas, instalación donde se produce el clínker de cemento (semielaborado). Para Cascajero, "en los próximos años se hará necesaria una inversión de unos 50-80 M€" en cada fábrica para adaptarse a los retos medioambientales que tiene planteados el sector".

Mientras, las importaciones han crecido un 27,4%, hasta alcanzar 1.141.453 t. El dato más significativo es el exponencial aumento de las importaciones de clínker que alcanzan las 511.000 t, lo que supone un incremento del 107,3% respecto a 2020. El 99% de las importaciones de clínker, provienen de Turquía, Egipto y Argelia, países que no cuentan con un coste asociado al carbono y no están sujetos a compromisos de reducción de emisiones. Este dato también podemos trasladarlo al ámbito de la UE, donde las importaciones procedentes de países extracomunitarios han crecido un 160% en los últimos cinco años (2016-2020). “Establecer unas condiciones equitativas entre los proveedores de cemento de dentro y fuera de la UE es vital”, añade José Manuel Cascajero. “A pesar de la asignación gratuita en virtud del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE, con los actuales precios del carbono, los costes de CO2 representan entre el 8 y el 10% de los costes totales de producción”, afirma. “Consideramos necesaria la incorporación de la totalidad de los costes indirectos en el mecanismo de ajuste de carbono en frontera (CBAM). Se trata de un aspecto fundamental que puede tener un impacto diferencial sobre la competitividad de la industria europea frente a los importadores de fuera de la UE”, destaca el presidente de Oficemen.

Crecimiento del consumo

El consumo de cemento en España ha cerrado el año con un crecimiento acumulado del 11%, hasta alcanzar las 14.931.511 t, 1,48 Mt más que en 2020, según los últimos datos de Oficemen. Este dato permite, además, superar ligeramente los niveles de consumo alcanzados en 2019, último ejercicio no afectado por las restricciones de la pandemia. “2021, con casi 15 M de t consumidas, se convierte en el mejor año de la última década y confirma la positiva evolución de crecimiento sostenido durante el pasado ejercicio”, afirma el presidente de Oficemen, José Manuel Cascajero. Destaca también la excelente variación experimentada en el mes de diciembre, con un crecimiento del 20,6%, que permitió superar en más de 200.000 t el dato del mismo mes del pasado año.

Para 2022, Oficemen espera que se mantenga esta evolución positiva, próxima al 5%, lo que podría elevar el consumo al cierre del año hasta los 15,6 M de t. Estas previsiones se basan en la tendencia de la vivienda y la obra pública, creciente en los últimos meses y que augura, además, unas perspectivas igualmente positivas para el próximo año. La importante recuperación del número de viviendas visadas en 2021, que al cierre de noviembre ya había aumentado en casi un 26% respecto a 2020, superando las 106.000 unidades, permite aventurar un 2022 que dará continuidad a la recuperación gradual de la actividad.

Por lo que respecta a la obra civil, su evolución está marcando también un cambio de tendencia. Partiendo de los valores mínimos registrados en 2020, con caídas cercanas al 30%, en 2021 observamos un fuerte crecimiento que alcanza el 77,5%. A todo esto, se añade la influencia positiva que tendrán los recursos procedentes de los fondos de resiliencia de la UE, que permiten prever que las cifras de inversión en obra pública continuarán en aumento a lo largo de los próximos trimestres, hasta superar las de los últimos años. En este sentido, Oficemen muestra su preocupación por las licitaciones públicas que se están quedando desiertas en los últimos meses y que pueden perjudicar la adecuada ejecución de los fondos europeos.

Competitividad y balanza comercial en riesgo

Las exportaciones han crecido durante 2021 un 10,2%, hasta alcanzar 6.784.558 t, gracias, sobre todo, a la buena evolución de las ventas exteriores de cemento que crecieron un 25,5%, compensando la caída del 8,6% experimentada por las exportaciones de clínker. En este sentido, desde la patronal cementera afirman que ser competitivo en los mercados exteriores requiere cada vez de mayores esfuerzos. La escalada del precio eléctrico, motivada por el encarecimiento del gas en los mercados internacionales y el crecimiento imparable de los derechos de emisión de CO2, colocan a la industria cementera española en una posición de desventaja frente a sus vecinos europeos que sí cuentan con sistemas de compensación impositiva y exenciones, como en el caso de Francia o Alemania.

“Desde el inicio de la escalada del precio eléctrico nuestros costes totales de producción se han incrementado en un 25%”, añade José Manuel Cascajero, que continúa explicando que “el precio final para la industria electrointensiva española es 109 € más caro que en Francia y 41 € más caro que en Alemania, y así es muy difícil competir. Nuestras reivindicaciones en este campo son muy claras. Necesitamos un cambio estructural del mercado eléctrico español. Urge ‘secuestrar’ del mercado diario más energía y ponerla a disposición de los consumidores industriales y los comercializadores a través de subastas, de forma que se obtengan precios razonables y, sobre todo, predecibles”, afirma el presidente de Oficemen.



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