Cementos La Cruz, compañía española de soluciones para la construcción, ha puesto en marcha en Alcobendas (Madrid) una “planta cápsula” de hormigón, una de las de mayor capacidad de producción y almacenamiento en Europa de estas características, destinada a dar respuesta a las necesidades de Madrid y acelerar la construcción de hasta 10.000 viviendas al año en la capital.
La nueva instalación cuenta con una superficie de 7.000 m2, dos plantas dosificadoras independientes, una capacidad de producción de hasta 250 m3 de hormigón por hora y una central amasadora por vía húmeda. Dispone, además, de una capacidad de acopio de áridos de 2.500 toneladas y de almacenamiento de cemento de 900 toneladas. Esta configuración permite gestionar grandes volúmenes de materias primas y adaptar la producción a las necesidades de distintas tipologías de obra, garantizando la continuidad del suministro y un control preciso de las dosificaciones.
Además, su diseño completamente hermético permite encapsular el proceso productivo y reducir el impacto acústico, ambiental y visual de la actividad, además de acercar la producción al lugar de las obras y reducir los desplazamientos necesarios para el suministro.
El objetivo es ganar capacidad para construir más y hacerlo de una forma más eficiente, industrializada y sostenible. Actualmente, uno de cada cuatro trabajadores de Cementos La Cruz está vinculado a proyectos de innovación y la compañía destina el 2,5% de su facturación anual a I+D.
Esta operación se enmarca en el Plan Estratégico Horizonte 2030, con el que Cementos La Cruz ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento y aspira ahora a alcanzar los 270 M€ de facturación en 2030, frente a los 170 M€ que prevé ingresar en 2026, y generar empleo para 700 personas. En 2025 Cementos La Cruz facturó 118,76 M€ con una plantilla de 131 trabajadores. Un ejercicio superior al del año anterior, ya que en 2024 las ventas del grupo fue de 97,07 M€ y contaba con un equipo de 116 personas. La nueva hoja de ruta contempla inversiones por alrededor de 140 M€ hasta 2030 para seguir avanzando en la descarbonización, industrialización y transformación tecnológica de la actividad.
Según Antonio Ballester, consejero delegado de Cementos La Cruz, “el problema de la vivienda solo puede resolverse con un aumento rápido pero sostenible de la oferta. Y Madrid va en la buena dirección. Nuestra nueva planta ha sido concebida precisamente para ayudar al sector a encarar sus grandes retos en la capital, también en materia de infraestructuras. Queremos demostrar que acelerar la construcción y avanzar en sostenibilidad no son objetivos contrapuestos, sino dos partes del mismo desafío”.
Antes de inaugurar esta nueva planta en Alcobendas, la cementera Cementos La Cruz ya contaba con una fábrica de producción en Abanilla (Murcia), municipio en el que tienen la sede. El grupo empresarial se completa con otras dos firmas: Hormicruz, S.L., especializada en hormigón y mortero con presencia en Murcia, Asturias, Alicante y Madrid; y Suco Morteros, S.A., orientada al mortero y ubicada en el distrito madrileño de Vicálvaro.






