En un entorno extremadamente complicado como ha sido el ejercicio de 2008, duramente golpeado en el último semestre por la crisis financiera y la caída del consumo, el sector del PET ha sabido mantener el tipo con bastantes buenos resultados.
Pese a que la coyuntura económica ha supuesto un duro golpe para la demanda de envases de este material destinado a los sectores más estratégicos para el crecimiento (zumos, lácteos y cervezas), las empresas que configuran este sector han podido resistir de forma notable gracias a la apuesta tenológica de los últimos años, que ha permitido presentar una variedad de envases cada vez más competitiva (reduciendo gramajes y precios al tiempo que se incrementaban los niveles de resistencia de la botella) y sobre todo una oferta de servicios cada vez más orientada al ahorro del cliente y al suministro just in time (lo que explica el florecimiento de las integraciones y la producción near by).
Aunque 2009 posiblemente no sea un ejercicio tan "bueno" como 2008 (y desde luego mucho más alejado de los niveles de 2007), ninguna compañía cree que la situación actual sea algo más que un proceso coyuntural que se podrá superar, si no hay un empeoramiento manifiesto de la situación, en la próxima campaña.







