En otoño de 2018, la World Steel Association (Worldsteel) lanzó la campaña mundial #lovesteel, con el objetivo de atraer la atención de los consumidores y de los fabricantes de envases y bebidas hacia el acero como material de envasado para latas de bebidas. El eslogan “Vote with your mouth” deriva del proverbio inglés “Vote with your feet”, que expresa la posibilidad que tienen las personas de manifestar sus preferencias, y destaca el hecho de que el grupo objetivo de un producto siempre puede influir en la elección del material de envasado. La campaña está dirigida a los consumidores finales y la cadena de valor: por un lado, debe informarse a los consumidores acerca del acero como material de envasado alternativo para que tomen una decisión consciente a favor de las latas de bebidas de acero ofertadas en los estantes de los supermercados. Por otro lado, el acero actual debe reposicionarse entre los fabricantes de envases como una alternativa atractiva a otros materiales.
“Muchos consumidores no saben que las latas de bebidas pueden fabricarse en acero para envases y aluminio, ya que apenas existe diferencia alguna entre ambos en lo que al aspecto se refiere. La campaña #lovesteel es una campaña educativa muy valiosa para la lata de bebidas hecha de acero, a la cual nos complace respaldar”, explica Carmen Tschage, responsable de comunicación y desarrollo del mercado en thyssenkrupp Rasselstein GmbH, el único fabricante de hojalata de Alemania.
Las latas de bebidas fabricadas en acero para envases consisten en un material permanente que puede reciclarse prácticamente de forma infinita sin que la calidad se vea afectada. Cada una de las latas recicladas reduce el uso de recursos primarios y las emisiones de CO2, y ahorra energía.
Debido a sus propiedades magnéticas, las latas de bebidas fabricadas en acero son las que se separan más fácilmente de los otros materiales en la planta clasificadora. La gran ventaja es que siempre se necesita chatarra de acero para la producción de acero nuevo. Cada producto de acero de nueva fabricación contiene, por lo tanto, una proporción cada vez mayor de acero reciclado. De esta forma, el reciclaje de 1 t de chatarra de acero ahorra más de 2 t de materias primas y aproximadamente 1,5 t de emisiones de CO2.
Hoy en día, las latas de bebidas hechas de acero apenas guardan parecido con las primeras latas de bebidas que lanzó la fábrica de cerveza Krüger en EE UU en los años 30. Los métodos de producción modernos han reducido en más de un tercio el peso de la lata de bebidas estándar de dos piezas con una capacidad de 0,33 l hasta tan solo 21,5 g. Clare Broadbent, responsable de sostenibilidad de productos en worldsteel, declaró en este sentido: “El acero de hoy es muy distinto al de hace 30 años; ahora es más fino, ligero y resistente. Esto lo convierte en una alternativa real con una gran capacidad de reciclaje”. Los procesos de fabricación contemporáneos hacen que las latas de bebidas fabricadas en acero sean más ligeras y un 30 % más finas que en la década de los 80; con un grosor del cuerpo de solo 65 micras, son incluso más finas que un cabello humano. Además, las latas de acero pueden producirse en muchas formas y tamaños diferentes e incluso cambiar de color según la temperatura gracias a impresiones y lacas especiales. “Décadas de desarrollo han hecho de la hojalata actual un material de alta tecnología cuyas propiedades especiales no son necesariamente evidentes de forma inmediata”, explica Tschage.
Las latas de bebidas fabricadas en acero ofrecen a los consumidores todo lo que podrían esperar de envases orientados hacia el futuro. Las latas de acero son fáciles de transportar y abrir, tienen un peso neto bajo, poseen excelentes propiedades de refrigeración, mantienen los contenidos frescos y la fuerza del acero las hace extremadamente resistentes. Como el contenido ya está protegido de forma óptima por el material y los procesos de llenado y sellado garantizan su durabilidad, estas latas no requieren ninguna refrigeración especial durante la producción ni de camino al consumidor final. Como consecuencia, las latas de bebidas pueden almacenarse en las máquinas expendedoras durante mucho tiempo.





