Este sitio hace uso de cookies propias y de terceros para analizar ciertos hábitos durante su navegación y ofrecerle publicidad adaptada a sus intereses. Al seguir navegando entendemos que acepta nuestra Política de Cookies.

Aceptar
Abrir menú

Investigadores del CSIC desarrollan un aerogel biodegradable con aplicaciones en el sector alimentario

Investigadores del CSIC desarrollan un aerogel biodegradable con aplicaciones en el sector alimentario

Un equipo de investigación del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha desarrollado un aerogel hidrofóbico fabricado a partir de celulosa y con potencial en el sector alimentario. Este material podría emplearse en la fabricación de envases que alarguen la vida útil de carnes y pescados mediante la absorción de los fluidos que desprenden los alimentos. Las cualidades de este aerogel, barato y sencillo de producir, apuntan también hacia otras potenciales aplicaciones, como el almacenamiento de energía, el aislamiento acústico y térmico, así como la absorción de vertidos contaminantes.

La investigación relacionada con la patente, coordinada por la investigadora Amparo López Rubio, y en la que también trabajan los investigadores Marta Martínez Sanz e Isaac Benito González, ha sido publicada revista Chemical Engineering Journal. El equipo pertenece al Grupo de Envases del Departamento de Tecnologías de Conservación y Seguridad Alimentaria del IATA-CSIC.

Los aerogeles son materiales de muy baja densidad y altamente porosos. En concreto, el aerogel presentado por el equipo del IATA-CSIC está compuesto por celulosa, una materia prima biodegradable, no tóxica y de las más abundantes del mundo. Se trata de un material que, sin recubrir, pierde su integridad al entrar en contacto con el agua, pero que, recubierto por un biopolímero biodegradable hidrofóbico, mantiene su estructura incluso en el agua.

“Gracias a su composición, este tipo de aerogeles tiene múltiples aplicaciones. Se pueden utilizar como aislante térmico o acústico, tiene también aplicaciones de catálisis enzimática y, por su propiedad de absorción preferentemente de las grasas, puede servir para la limpieza de aguas en caso de vertidos cuando ocurre un desastre natural. Asimismo, se está explorando su uso como almohadilla debajo de carne o pescado para la absorción de sus fluidos, y también como medio de liberación de sustancias naturales que pudieran alargar la vida útil de estos alimentos. Además, se está probando en el almacenamiento de energía”, explica López Rubio.



Compartir por e-mail

Recibe nuestras Newsletters

¿Ya estás registrado? Gestionar sin cuenta Alimarket

Marca los sectores que te interesan y recibirás una newsletter diaria con los titulares de las principales noticias

<

Gestiona tus preferencias a nuestras Newsletters

Recibirás un mail de acceso para gestionar tus preferencias de newsletters