La fábrica francesa de Lecta, Condat, situada en Dordoña y dedicada a laproducción de papel estucado una cara, release liner y papel soporte para barrera, ha sido vendida al grupo canadiense SPB Group, quien solo mantendrá 21 de los 202 puestos de trabajo, dado que tiene prevista una completa transformación industrial de las instalaciones.
Recordemos que hace cuatro meses la fábrica de papel Condatya cesó actividad y su matriz, Lecta solicitaba, tanto para la fábrica de papel Condat como para la filial Condat Energie Biomasse, "protección judicial para facilitar la búsqueda de posibles compradores de su negocio y salvaguardar los puestos de trabajo, al tiempo que se congelaban temporalmente sus deudas".
Ahora, el Tribunal de Comercio de Burdeos ha anunciado la aceptación de la oferta de adquisición presentada por Condat Solutions, filial del Groupe SPB, a pesar de que era la menos atractiva en términos de conservación de puestos de trabajo, desbancando a su competidor checo Finesta, quien contaba en cambio con el apoyo de los sindicatos, tras manifestar su intención de conservar 100 empleados y continuar con la producción de papel.
El plan de SPB
Como ha señalado en su comunicado SPB, la adquisición de Condat "representa más que un cambio de propiedad: marca el inicio de una amplia iniciativa de remodelación destinada a reutilizar el emplazamiento para actividades industriales diversificadas y sostenibles".
Así, la "visión estratégica" de la empresa incluye la transformación de la fábrica de papel en un bioparque multisectorial centrado en la fabricación avanzada y los principios de la economía circular, para lo cual tiene previsto ejecutar un ambicioso programa de inversión por un total de aproximadamente 95 M€ durante los próximos 30-36 meses, dirigido a la infraestructura sostenible y la capacidad industrial. Además, está planificando una futura colaboración con el socio internacional Delfort, "que evaluará la viabilidad de reiniciar la maquinaria existente para la fabricación de papel cristal y otras opciones de fabricación de valor añadido".
¿Cómo hemos llegado aquí?
El grupo Lecta, que además de la española Torraspapel está integrado por la italiana Cartiere del Garda, sumaba al cierre del ejercicio 2024 un total de 2.700 trabajadores. Ese mismo año facturó 1.252 M, en torno a un 6% más que un año antes, con un ebitda de 83 M (+146% con respecto al año anterior).
En el primer semestre del ejercicio 2025, la compañía obtenía ingresos de 642,3 M€, un 8,1% menos que en el mismo periodo del año anterior, mientras que en volumen la caída fue del 9,2%, hasta los 446 M toneladas. En términos de ebitda, el descenso en estos primeros seis meses del ejercicio fue del -60,4% (31,7 M€). El resultado antes de impuestos se cerró en -28 M€, frente a los 20 M en positivo del mismo periodo de 2024, y las pérdidas después de impuestos fueron de 37,1 M (+8,9 M en los seis primeros meses del año precedente).
A principios de 2026, Lecta anunciaba un acuerdo Lock-Up con sus principales acreedores financieros y accionistas (los fondos Apollo, Cheyne Capital y Tikehau Capital) para recapitalizar el grupo, lo que incluía por ejemplo la reducción de la deuda en aproximadamente 400 M€, la generación de liquidezy la reorganización en cuatro unidades de negocio, gestionadas y financiadas de forma independiente (Fine Paper, Self-Adhesive, Distribution y Specialties).
En nuestro país, la situación también es compleja, con los trabajadores del centro de Torraspapel Zaragoza (La Montañesa) en situación de ERTE.






