Smurfit Westrock ha colaborado con la marca austriaca de bicicletas infantiles ‘woom’ en una solución de embalaje personalizada para la ‘woom WOW’, su bicicleta autoequilibrada para los más pequeños. El embalaje se ha desarrollado para respaldar la visión de producto prémium y lúdico de woom y para crear una experiencia de marca diferenciada desde el primer punto de contacto.
Desarrollado en colaboración con la planta de Smurfit Westrock Celpack en Portugal, este embalaje permite que la bicicleta, completamente montada y lista para usar, salga automáticamente al abrir la caja y retirar uno de sus componentes, lo que crea un efecto sorpresa muy llamativo durante el unboxing.
El proyecto surgió de la ambición de woom de crear un embalaje que fuera más allá de la protección y la logística. Concebido por woom como una prolongación de la propia experiencia del producto, el embalaje se ha diseñado para ofrecer impacto, funcionalidad y coherencia de marca, al tiempo que incluye ideas de actividades y accesorios destinados a inspirar el juego y prolongar la interacción más allá del momento de la primera apertura.
“En Smurfit Westrock abordamos la innovación combinando ciencia, experiencia y datos con creatividad, a una escala y con un nivel de detalle diferenciales en el sector. Este enfoque, vinculado a nuestra red internacional de innovación y a nuestros Experience Centres, nos permite colaborar estrechamente con marcas como woom para comprender sus ambiciones y transformarlas en soluciones de embalaje a medida que aportan un valor real: eficiencia, sostenibilidad y, en este caso, una experiencia de usuario memorable desde el momento del unboxing”, afirma Teo Pastor, Director de Ventas y Marketing de Smurfit Westrock España, Portugal y Marruecos.
Embalaje interactivo: del unboxing al juego
El diseño incorpora, además, un enfoque de reutilización orientado al usuario, en consonancia con la idea de que el embalaje forma parte de la experiencia global. Los acondicionadores interiores pueden transformarse en elementos interactivos de cartón, como obstáculos, así como en accesorios relacionados con el juego y el aprendizaje, entre los que se incluyen un manillar de cartón para los primeros intentos de montar en bicicleta o una réplica en miniatura de cartón para colorear.
Esta versatilidad amplía el valor del embalaje más allá del transporte y la protección, convirtiéndolo en un recurso que prolonga la interacción con la marca y contribuye a una experiencia global más completa desde el primer momento, al tiempo que le da al material una segunda vida útil tras el unboxing.
“Desde el principio, teníamos una visión muy clara de la experiencia de embalaje WOW. No queríamos que fuera solo una caja; queríamos que se percibiera como una extensión natural del producto: de alta calidad, sorprendente y divertida desde el primer contacto. Smurfit Westrock es un socio fundamental que nos ha ayudado a desarrollar y hacer realidad esa visión, resolviendo complejos retos de embalaje de una manera sólida, escalable y fiel a la marca. El resultado es una experiencia de unboxing que transmite claramente el espíritu de woom y aporta un valor real a las familias”, reconoce Chris Small, vicepresidente de Innovación de woom.







