El mercado hotelero urbano español se encuentra en un momento de espera ante la cada vez más improbable recuperación económica general. Así, por un lado, el sector mantiene la fuerte desaceleración del crecimiento de la planta y a la drástica reducción y retraso de los nuevos proyectos, lo que indica una clara incertidumbre ante el futuro. Y, por otro, es evidente que está afrontando una notable recuperación en cuanto a ocupación y rentabilidad, fruto quizá de causas puntuales y exógenas, derivadas principalmente del empuje de los no residentes.
En tanto, la situación ha dado pie a que grandes grupos materialicen alianzas y capten así cuota de mercado, como es el destacado ejemplo del acuerdo entre Marriott y AC Hoteles. O bien se replanteen su estrategia comercial, como es la decisión internacional del grupo Accor de eliminar las marcas ‘Etap’ y ‘All Seasons’ y englobarlas dentro del paraguas de ‘Ibis’. O quizá siga siendo pasto de inversores dispuestos a aprovechar las ofertas que la crisis ha propiciado.







