SAASA Global, compañía perteneciente a Andino Inversiones Global (AIG) y especializada en infraestructura aeroportuaria y servicios logísticos, ha recibido la autorización de la Dirección General de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal para operar su terminal de carga en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas como punto de salida de animales vivos. La resolución establece que la autorización será efectiva desde el 1 de octubre de 2026. La resolución establece asimismo determinadas condiciones operativas para el desarrollo de esta actividad, entre ellas que los animales lleguen a la terminal en los contenedores que serán utilizados posteriormente para su carga en la aeronave y que únicamente pueda gestionarse simultáneamente una partida de exportación. Los correspondientes controles sanitarios y fitosanitarios pueden ser realizados por las autoridades competentes directamente en las instalaciones de SAASA, contribuyendo a reducir traslados a otros recintos y a facilitar una operativa más ágil.
De este modo, la terminal peruana completa la cartera de servicios que ofrece a los clientes que quieren operar especialmente hacia Latinoamérica, tras la obtenida en junio para operar como Punto de Control Fronterizo (PCF).
La autorización como punto de salida de animales vivos se integra en una infraestructura diseñada para operaciones de carga con altos requisitos de control. La terminal de carga de SAASA en Barajas entró en operaciones el 13 de abril de 2026 y se desarrolla bajo un modelo de concesión con Aena por 30 años. Se asienta sobre una parcela de 14.000 m² y dispone de una nave de 6.160 m², 18 muelles de carga y más de 140 metros lineales de acceso directo al lado aire, lo que permite atender flujos hacia y desde T1, T2, T3 y T4. La infraestructura cuenta con 1.200 m² de área refrigerada, una cadena de frío “punto a punto” y sistemas de monitorización avanzada para el control de temperatura en tiempo real, además de trazabilidad completa. Con una capacidad operativa de hasta 80.000 toneladas anuales y una previsión de 40.000 toneladas en el primer año, SAASA busca consolidar la terminal como un nodo logístico para mercancías perecederas y carga sensible entre Latinoamérica y Europa, incorporando procedimientos de bioseguridad y planes de contingencia asociados a la operativa del PCF.





