La compañía de dermocosmética Sesderma ha dado entrada como accionista mayoritario al fondo inversor de Javier Botín, JB Capital, lo que supondrá una fuerte inyección financiera para reducir su abultada deuda bancaria. La empresa, que acaba de celebrar una junta extraordinaria de accionistas por este motivo, se encuentra en proceso judicial de reestructuración de la misma desde finales de 2025. La operación se habría completado con un préstamo por parte de la entidad Kartesia y ha supuesto la salida de su fundador y hasta ahora CEO.1







