El sector de los productos médicos se encuentra en un momento complejo debido a la concurrencia de tres tendencias: el avance hacia un sistema de atención sanitaria basado en valores, una enorme presión de costes y el aumento de las normativas legales y políticas de obligado cumplimiento . Así es como la consultora EY (Ernst & Young) ha caracterizado recientemente el estado actual de esta industria en todo el mundo.
Estas dinámicas están obligando a los fabricantes a volver a replantearse su operativa logística. Esta es una de las principales conclusiones del reciente informe Transforming the European Medical Device Supply Chain, comisionado por DHL y en el que se pone de manifiesto la necesidad de aumentar la eficiencia en el sector, mediante estrategias de transformación que permitan gestionar la cadena de suministro como un todo.
Ante la situación de reducción del apoyo del pagador, disminución del valor de los productos y aumento de los recortes presupuestarios en que nos encontramos, los fabricantes de productos médicos deben racionalizar su operativa y es precisamente en la cadena de suministro donde se pueden lograr mayores eficiencias , independientemente del lugar donde desarrollen las operaciones. Es en este área donde las empresas líderes están explorando diferentes opciones, como la segmentación de la cadena de suministro, la distribución directa o la externalización global de la logística.
La estrategia de segmentación
Debido a los diferentes perfiles de productos y pagadores de Europa (por ejemplo, productos de primera calidad con alto valor/margen; el modelo de pagador privado frente al público), los fabricantes están trabajando para alinear mejor las estructuras de costes de la cadena de suministro con los márgenes de estas distintas categorías.
Para ello, utilizan estrategias de segmentación de la cadena de suministro como medio para restructurar sus redes, procesos y operaciones; por ejemplo, mediante la adaptación de las opciones de transporte y almacenamiento en cada país según el tipo y la categoría del producto sanitario. Así, para aquellos de gran volumen y bajo valor se usan alternativas de transporte más lentas -mar o carretera- y una distribución a través de centros regionales ubicados más cerca del punto de consumo.
Por el contrario, los productos como dispositivos especializados de alto valor, pueden enviarse a través de medios de transporte más rápidos y distribuirse desde un único hub central directamente al hospital. Esta opción podría incluir un enfoque donde las piezas o productos críticos se encuentran en un centro de clasificación aéreo de un aeropuerto europeo importante, preparados para ser transportados en el próximo vuelo a fin de satisfacer las necesidades de los pacientes en situaciones de emergencia. O bien podría incorporar ubicaciones por adelantado, pequeños almacenes compartidos ubicados cerca del punto de uso, para garantizar una respuesta rápida a los hospitales. Ambos métodos reducen significativamente la cantidad de inventario en el sistema y aseguran la capacidad de respuesta.
Distribución directa
En ciertos mercados, especialmente de la Europa del Este, algunos fabricantes están apostando por modelos de distribución directa. Esta aproximación proporciona una alternativa a la tradicional figura del distribuidor como mero intermediario y permite establecer una relación directa entre los hospitales y los fabricantes, lo que facilita el intercambio de conocimiento sobre el producto, los datos de demanda actuales y los comentarios de los clientes. También mejora la seguridad de la cadena de suministro al eliminar las capas intermedias de manipulación.
Por el contrario, si un agente externo se encarga de la distribución, el fabricante no tiene relación directa con el cliente final. Como resultado, se pierde visibilidad y control sobre el producto una vez que sale de la planta de fabricación, lo que hace necesario un tercer actor en el mercado (por ejemplo, en Estados Unidos). Esto deriva en costes más altos en el modelo de distribución, al estar basados en un porcentaje del valor del producto - al contrario del coste real por la actividad de distribución al cliente.
Externalización con servicios compartidos
El modelo de servicios compartidos es otra forma de disminuir la partida de costes y simplificar la cadena de suministro. Los fabricantes de productos médicos suelen vender a la misma comunidad de clientes; por ejemplo, hospitales, clínicas y consultorios médicos. Pero lo hacen a través de cadenas de suministro paralelas e independientes. Esta duplicación conlleva un alto coste para los fabricantes y sus clientes, agravado por la creciente austeridad fiscal.
Por el contrario, la externalización de las operaciones logísticas en un único proveedor de servicios de logística (3PL) a través de un modelo de servicios compartidos extiende el coste de la cadena de suministro a través de múltiples fabricantes. La optimización de esta cadena de suministro compartida reduce sensiblemente los costes. El ahorro potencial puede alcanzar hasta un 20%, dependiendo de la solución . Al convertirse en el organizador de la cadena de suministro y gestionar la operativa de distribución de principio a fin, el 3PL proporciona visibilidad y control sobre los productos, coordinando las entregas, su seguimiento y la gestión de otros proveedores de servicios logísticos y distribuidores; todo ello para asegurar una distribución oportuna, precisa y rentable para el cliente final.
En definitiva, ha llegado el momento de replantearse el funcionamiento del modelo europeo de productos médicos, en general, y la cadena de suministro asociada a él, en particular . Los principales fabricantes ya han comenzado a trabajar de forma conjunta con sus proveedores de servicios logísticos en el rediseño de sus modelos de almacenamiento y distribución. En esta esta transformación, la externalización y los servicios compartidos jugarán un papel clave.
Matilde Torquemada, directora de la Unidad de Negocio para el sector farmacéutico en DHL Supply Chain Iberia.







