El grupo asegurador y de servicios sociosanitarios Sanitas sigue desarrollando la Unidad de Odontología y Cirugía Maxilofacial del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela (HUSLZ), creada el pasado año, un modelo asistencial orientado al tratamiento de patologías complejas desde una visión hospitalaria y multidisciplinar. Este espacio integra odontología y cirugía maxilofacial en un mismo entorno, lo que permite una atención coordinada en situaciones que antes se abordaban por separado.
Sobre esta base, el hospital incorpora ahora el desarrollo específico del área de ATM (trastornos de la articulación temporomandibular) dentro de la unidad, con el objetivo de reforzar una línea de trabajo ya orientada a pacientes con dolor mandibular y trastornos articulares.
“Los trastornos de la articulación temporomandibular (ATM) constituyen un problema frecuente que puede afectar a funciones esenciales como hablar, masticar o abrir la boca con normalidad. Estas alteraciones abarcan desde dolor mandibular hasta bloqueos articulares o limitaciones en la apertura bucal y, en muchos casos, condicionan la calidad de vida”, explica Juan Fernández Díaz, jefe de servicio de la Unidad de Odontología y Cirugía Maxilofacial del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela.
Estas patologías se encuentran entre los principales motivos de consulta en salud bucodental en España, solo por detrás de la cirugía oral. Sin embargo, su abordaje continúa siendo limitado y poco estructurado, pese a que en países como Estados Unidos y en varios sistemas sanitarios europeos esta área cuenta con un mayor desarrollo. En este contexto, la unidad del HUSLZ destaca como la única en España que integra la atención completa de la ATM dentro de un entorno hospitalario, con un equipo coordinado de odontología, cirugía maxilofacial y otras especialidades implicadas.
El área se centra en el diagnóstico y tratamiento de alteraciones relacionadas con la articulación mandibular, como bruxismo, limitación de la apertura, chasquidos o bloqueos. Con frecuencia, los pacientes llegan derivados desde otras especialidades como odontología general, neurología, unidades del dolor u otorrinolaringología, tras un proceso asistencial prolongado sin un diagnóstico definitivo.
Uno de los elementos diferenciales del modelo es que la unidad reúne en un mismo entorno hospitalario a odontólogos, cirujanos maxilofaciales, logopedas, psicólogos y otros profesionales que intervienen en el manejo del dolor orofacial. Esta estructura facilita el análisis de cada caso desde distintas perspectivas clínicas, con mayor coordinación y seguridad.







