El grupo Grifols ha puesto la primera piedra de su nueva planta en Lliça de Vall (Barcelona), que empezará a operar en 2030 y permitirá reforzar su capacidad industrial en Cataluña para dar respuesta a la creciente demanda de medicamentos derivados del plasma en Europa.
El acto ha contado con la presencia del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, el ministro de Industria y Comercio, Jordi Hereu, la consellera de Recerca i Universitats de la Generalitat de Catalunya, Núria Montserrat, el secretario de Estado-Director de la Oficina de Asuntos Económicos y G20, Manuel de la Rocha, el alcalde de Lliçà de Vall, Xavier Castillejo, entre otras autoridades, así como con el vicepresidente del Consejo de Administración de Grifols, Raimon Grifols, y los consejeros de la compañía Víctor Grifols Deu, Albert Grifols Coma-Cros y Tomás Dagá.
La planta supondrá una inversión de 160 M€ en una primera fase. Una vez completado el proyecto, la instalación permitirá aumentar en tres millones de litros la capacidad de fraccionamiento de plasma de Grifols en Europa, reforzando así su capacidad para garantizar el suministro de medicamentos esenciales, como inmunoglobulinas y otros tratamientos derivados del plasma, para los más de 300.000 pacientes europeos que dependen de estas terapias. Las nuevas instalaciones de Lliçà de Vall se unirán al complejo de Grifols en Parets del Vallés (Barcelona) para crear un hub biotecnológico de 25 hectáreas que contará con más de 3.700 empleados, 400 de los cuales de nueva creación. El nuevo centro contará con una planta de fraccionamiento de plasma, operaciones logísticas, un laboratorio de análisis y almacenes. También dispondrá de un nuevo espacio para Grifols Engineering, que, como proveedor de instalaciones biofarmacéuticas de primer nivel reconocido en todo el mundo, diseñará y construirá la ampliación de Lliçà de Vall.

El proyecto de expansión en Lliçà de Vall ha sido designado estratégico por la Generalitat de Catalunya y se ha concebido como una instalación de nueva generación basada en un modelo de smart factory, en el que la digitalización y el uso avanzado de datos permitirán optimizar los procesos productivos, mejorar la eficiencia operativa y reducir el consumoenergético y de agua, así como minimizar la generación de residuos frente a una instalación convencional.
En su intervención, Pedro Sánchez ha destacado que “esta nueva planta supone un salto cualitativo para Grifols y contribuirá a fortalecer la autonomía estratégica de Europa en el ámbito sanitario, industrial y tecnológico”. “Seguiremos apostando por la industria farmacéutica y biotecnológica tan importante para Cataluña y para España”, ha añadido







