El Hospital Sant Joan de Déu Palma-Inca (200 camas), perteneciente a la Orden hospitalaria de San Juan de Dios e integrado en la red hospitalaria pública de las Islas Baleares, ha publicado su Memoria anual 2025, que refleja la consolidación de su actividad asistencial y su posicionamiento como uno de los centros de referencia en rehabilitación, geriatría, traumatología y atención intermedia en el archipiélago, así como su impacto en ámbitos como la humanización, la soledad no deseada, la docencia y la investigación.
Actividad asistencial
Durante el año 2025, el centro hospitlario ha mantenido la línea de crecimiento iniciada en ejercicios anteriores, con 64.633 pacientes atendidos, una cifra ligeramente superior a la registrada en 2024, cuando ya se superaron los 64.000 pacientes. Este incremento también se refleja en otros indicadores clave de actividad, como las consultas externas, que han alcanzado las 132.333, por encima de las casi 130.000 registradas el año anterior; o las pruebas complementarias, que han crecido hasta las 74.951.
En el ámbito quirúrgico, el hospital, en sus cinco quirófanos monográficos de traumatología, realizó el pasado año 8.961 intervenciones, una cifra ligeramente inferior a la de 2024 pero en línea con “la evolución hacia modelos más ambulatorios y eficientes”. Por su parte, la actividad hospitalaria mantiene una elevada intensidad, con más de 85.000 estancias en las 280 camas instaladas en sus hospitales de Palma e Inca, y un índice de ocupación del 94%, tasa superior a la del año anterior. Uno de los principales ejes estratégicos del Hospital Sant Joan de Déu Palma-Inca continúa siendo la rehabilitación, ámbito en el que efectuó más de 710.000 técnicas, superando así ampliamente la actividad del ejercicio previo. Este crecimiento refuerza el papel del centro como uno de los referentes en neurorrehabilitación y rehabilitación funcional en Baleares, destacando además la atención a más 3.300 pacientes en sus propios domicilios en toda la isla de Mallorca.
Modelo de atención
Este enfoque se ha visto especialmente reforzado a través de los programas de atención a la soledad no deseada, una de las líneas estratégicas del centro. A lo largo de 2025, estas iniciativas han permitido acompañar a cientos de personas, con más de 10.900 horas de intervención, incorporando tanto apoyo presencial como seguimiento tras el alta y actividades terapéuticas grupales.
En el ámbito social, el hospital ha continuado desarrollando iniciativas solidarias y de apoyo a personas en situación de vulnerabilidad, dando continuidad a proyectos ya impulsados en 2024 como el programa MoSS de moda solidaria. Durante 2025, esta labor se ha visto reforzada con ayudas económicas, entrega de recursos asistenciales y la movilización de recursos, que han permitido captar más de 323.000 euros destinados a proyectos sociales.







