Las soluciones tecnológicas para la atención a distancia ponen al usuario en el centro y apuestan por facilitar su empleo, especialmente cuando están dirigidas a personas mayores, de acuerdo con el Informe 2026 de Proveedores de Telemedicina, Teleasistencia y Ayuda a Domicilio en España, publicado por Alimarket Sanidad y Dependencia.
La inteligencia artificial (IA) facilita la personalización de los servicios y la predicción de riesgos y contribuye a mitigar la soledad no deseada, siempre respetando la protección de datos, sobre todo al tratarse de información especialmente sensible. Otras tecnologías que tienen especial relevancia son los dispositivos de Internet de las cosas médicas (IoMT, por sus siglas en inglés), las plataformas cloud, la analítica de datos en tiempo real, la monitorización remota, el big data, los asistentes virtuales y los chatbots o la robótica asistencial. La amplia variedad de soluciones conlleva también la necesidad de impulsar la interoperabilidad entre los diferentes sistemas y con los servicios sociosanitarios públicos y privados.
Empresas como vitalera, Serenia Solutions, SeniorDomo, Zola Sistemas (Ingevital), Blue Connecting Emotions, Ideable Solutions (Kwido), Carelife Solutions (Televés Corporación), Qumea, EAIP Innova, Cegid SMB, Ever Health, Tunstall Ibérica, Intelligent Data, Group Saltó, Doole Health, SPC, Chiptech Iberia, Trevenque Sistemas de Información, Better Care, Legrand | Care, SaludOnNet, NEKI (Grupo SaveFamily), Zerintia HealthTech o Progali Nexus, entre otras, apuestan por adaptar las soluciones a las necesidades de los usuarios y tenerlos en cuenta en el diseño de las aplicaciones, para garantizar que son accesibles y fáciles de usar.
El objetivo de la tecnología no es sustituir el trato personal, sino facilitar la vida cotidiana del usuario, que se sienta acompañado (especialmente en el caso de las personas mayores) y mantenerle comunicado con sus familiares y con los profesionales que le atienden. Para ello, las compañías del sector coinciden en subrayar la importancia de la colaboración entre los servicios sociales y sanitarios, asegurando así la continuidad asistencial.







