Este sitio hace uso de cookies propias y de terceros para analizar ciertos hábitos durante su navegación y ofrecerle publicidad adaptada a sus intereses. Al seguir navegando entendemos que acepta nuestra Política de Cookies.

Aceptar
Abrir menú

Frutas y verduras, a la cabeza en desperdicio alimentario en España

Cop25: “Tirar alimentos a la basura tiene un impacto real en el cambio climático”

Frutas y verduras, a la cabeza en desperdicio alimentario en España

“El 80% de los alimentos que tiramos a la basura no son cocinados, sobre todo, frutas y verduras, seguidos de los lácteos y bebidas”. Este es uno de los datos facilitados por José Miguel Herrero, director general de la Industria Alimentaria, durante la presentación de la Jornada Desperdicio Alimentario y Cambio Climático”, organizada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en el seno del COP25 que se celebra estos días en Madrid.

El acto, en el que han participado Carmen Cobián, directora de Relaciones Institucionales de Cerealto Siro Foods, y Beatriz Robles, divulgadora científica y docente de la Universidad Isabel II, se ha centrado en la problemática que genera el desperdicio alimentario y su impacto en el cambio climático, así como en la necesidad de impulsar buenas prácticas en los hogares y en la hostelería, innovar dentro de la industria para alargar la vida útil de los alimentos e, incluso, formar al consumidor para una compra y un consumo más eficientes.

"El desperdicio alimentario es un problema global. Un tercio de la producción mundial acaba en los cubos de la basura, lo que representa más de 1.300 Mt de alimentos, que podrían alimentar a más de 2.000 M de personas”. Así ha arrancado esta jornada, que alerta sobre el gasto económico de más de 575.000 M€ que genera la comida que acaba en la basura, provocando a su vez gases de efecto invernadero. Son cifras facilitadas por el Ministerio de Agricultura español que, en nuestro país, habla de un desperdicio anual de 7,7 Mt, atendiendo a toda la cadena de suministro, desde los agricultores hasta los consumidores y la restauración.

¿Cómo se consume en los hogares españoles?

Con el fin de cuantificar este problema, el Ministerio analiza el comportamiento de más de 4.000 hogares a través de una herramienta específicamente diseñada para tal fin. “En el último año, hay casi un 9% más de alimentos desechados con respecto al año anterior”, afirma Herrero. De acuerdo con los mismos datos, un 80% de los alimentos que acaban en la basura no han sido siquiera cocinados, sobre todo frutas y verduras, seguidos de lácteos y bebidas. El resto son los cocinados, principalmente, lentejas, cocido y tortilla de patata.

Por segmentos, los jóvenes menores de 35 años generan un desperdicio de 85 k al año, mientras que las familias con hijos alcanzan hasta los 98 k anuales. Pese a una mayor concienciación entre los millenials hacia la protección del medioambiente, no parece que vean con claridad que “desperdiciar alimentos es tirar el planeta a la basura”, añade Herrero.

Esta idea ha sido compartida por el resto de ponentes, que llaman la atención sobre el “impacto real y tangible del desperdicio alimentario en el cambio climático”. Esto revela, según Carmen Cobián, un mundo no sostenible: “A lo mejor, no estamos poniendo suficientemente en valor los alimentos”. En este sentido, ha asegurado Herrero: “tirar los alimentos es tirar dinero. Los alimentos tienen que recuperar el valor perdido, detrás hay toda una cadena de producción”. Acceder a ellos es tan fácil, que se olvida el esfuerzo material que supone su producción. A ello hay que añadir el valor nutricional que la población pierde al desechar frutas y verduras principalmente, ha comentado Robles.

Producción y consumo responsables

En este contexto, y desde el Ministerio, se han marcado 17 objetivos, de los cuales, el número 12 ha sido destacado en la jornada por incidir en una producción y un consumo responsables. Aquí se enmarca el paso de una economía lineal hacia la economía circular por parte de todas las empresas que integran la cadena de producción alimentaria. Para ello, el Ministerio ha desarrollado la estrategia “Más alimento, menos desperdicio”, implicando a todas las organizaciones y comunidades autónomas, con el fin de avanzar juntos en sostenibilidad.

Las acciones incluyen fomentar las buenas prácticas en hogares y hostelería; la innovación, la investigación, para que los alimentos duren más y se pueda aprovechar mejor su consumo.

Formar al consumidor

Teniendo en cuenta que la mayor parte del desperdicio se produce en el hogar, aproximadamente en un 53% en Europa y en un 42% en el caso de España, es imprescindible que el consumidor esté debidamente informado. “Debemos explicarle muy bien cuándo realmente un producto debe desecharse o no, basándonos en criterios de seguridad alimentaria”, advierte Robles. La fecha de caducidad, explica, es únicamente para productos perecederos, que podrían provocar una intoxicación alimentaria en caso de ser consumidos fuera de esa fecha. Las fechas de consumo preferente se emplean para productos que no exigen criterios de seguridad alimentaria, “a excepción de los huevos”, subraya. El resto de productos pueden sufrir cambios de textura o en el aroma, pero son alimentos seguros.

En paralelo, se ha trasladado la importancia de ayudar al consumidor a planificar la compra y organizar el frigorífico teniendo en cuenta esas fechas y el tipo de alimentos conservados en él: “Fabricantes y distribuidores deberán adoptar una estrategia común que contribuya a esa correcta organización”, ha añadido Cobián.

Donación de alimentos y seguridad alimentaria

Si se analizan las distintas fórmulas para paliar el desperdicio alimentario, siembre debe primar la seguridad alimentaria. En nuestro país, ha explicado Robles, existe cierto vacío en la legislación referida a este aspecto. Pero Europa, que es la que define las normas que después aplican los países miembros, establece que los donantes son operadores de la industria alimentaria. Por tanto, “es necesario definir bien el marco legal, para garantizar la seguridad del donante”, añade.

La normativa europea dice cómo manipular los alimentos para que lleguen en perfecto estado y cuáles pueden ser donados. Así es como estamos en disposición de garantizar el canal de redistribución.



Compartir por e-mail

Recibe nuestras Newsletters

¿Ya estás registrado? Gestionar sin cuenta Alimarket

Marca los sectores que te interesan y recibirás una newsletter diaria con los titulares de las principales noticias

<

Gestiona tus preferencias a nuestras Newsletters

Recibirás un mail de acceso para gestionar tus preferencias de newsletters