El mercado cafetero sigue dando muestras de su resiliencia tras haber protagonizado uno de los mayores encarecimientos de la cesta de la compra en el último año. La actividad industrial y el consumo apenas se han visto afectados y sigue siendo una importe fuente de negocio en hostelería. Además, nuevos espacios recurren al café para ofrecer servicios de valor a sus clientes. En cualquier caso, una duda sobrevuela la industria. ¿Hasta dónde se podrán soportar estos altos precios?.







