Marruecos ha anunciado la suspensión temporal de las exportaciones de sardina congelada a partir del próximo 1 de febrero como respuesta a la escasez de sardina marroquí y con el objetivo de priorizar el abastecimiento nacional de su mercado y fábricas.
Esto puede afectar a la industria transformadora y conservera española que, si bien cuenta con algunas fábricas en el país, también adquiere este producto en grandes cantidades para su procesado posterior en sus instalaciones localizadas dentro de nuestras fronteras. De hecho, entre enero y octubre, España importó alrededor de 27.400 t de sardina congelada procedente de Marruecos, el 64% del total importado en este periodo, a gran distancia de Portugal o Francia, que completan el podio de países proveedores de esta especia congelada a España.
La medida ha generado controversia en el sector puesto que, según ha indicado Anfaco, por un lado, parece proteccionista y sería contraria al marco jurídico. Desde esta asociación se apuesta en su lugar por una gestión técnica de los recursos pesqueros, para lograr la sostenibilidad del stock de la especie.
Por otro lado, desde el punto de vista comercial, perjudica a la industria transformadora y conservera europea, principalmente a la española, no sólo por reducir la cantidad de materia prima disponible. “Nos encontramos con una decisión contradictoria, que por un lado pretende proteger el abastecimiento interno marroquí de sardina, pero que al mismo tiempo pretende asegurar la materia prima para la producción de conservas y transformados en sus fábricas nacionales, con el objetivo de exportar posteriormente a nuestro mercado europeo. Esto requiere de revisar con detenimiento una medida que supone un perjuicio de nuestros intereses comerciales y económicos”, ha indicado Roberto Alonso, secretario general de Anfaco.
Según indica esta asociación, la UE importó 17.538 t de preparaciones y conservas de sardina procedentes de Marruecos entre enero y octubre, representando el 89% del total extracomunitario. Estos datos consolidan el papel de Marruecos como el primer proveedor extracomunitario de estos productos y principal competidor de la industria española, que produjo 13.503 t de conservas de sardinas en 2024.






