En el año 1926, un empresario de Alcoy, Cándido Miró Rabasa, creó una nueva categoría al industrializar la producción de aceitunas rellenas de anchoa. Este aperitivo era ya un clásico en la localidad alicantina, donde se elaboraba a mano, pero fue Miró el que supo dar el salto a su fabricación industrial. A día de hoy, cuando se celebran sus 100 años en el mercado, la empresa Cándido Miró, y su marca 'Serpis', pueden presumir de contar con una de las gamas más extensas de la categoría, con más de 600 referencias y presencia en 50 países.
La capacidad de innovación y flexibilidad en la fabricación han permitido que, año tras año, la compañía siga incrementando su negocio. Así, durante el pasado ejercicio alcanzó una facturación de 65 M€ (frente a los 60 M de 2024) con la comercialización de 12.000 t de producto y 70 M de unidades.
La compañía, que presume de mantener el mismo espíritu que su fundador, sigue además apostando por la innovación. Entre sus novedades más recientes, destaca su nueva línea 'Nature', la única aceituna en bolsa sin aditivos ni conservantes del mercado y que ha sido elegida Producto del Año 2026. Este producto cuenta con una ‘etiqueta limpia’ y se presenta en un envase de plástico totalmente reciclable.
Asimismo, esta estrategia por aportar valor añadido a la categoría ha llevado a Cándido Miró a colaborar a nivel mundial con la marca Tabasco; a crear la opción ‘Benefit’, las aceitunas rellenas de anchoa con menos sal del mercado; o ‘Let’s Go, aceitunas aliñadas conservadas sin líquido para poder consumir en cualquier lugar.
Para el desarrollo de todo ello cuenta con unas instalaciones de 16.000 m2 en Alcoy, donde gestiona una producción de 50.000 kilos por turno lo que le permite comercializar más de 12.000 t de aceitunas al año.






