Grupo Gallo está incrementando su negocio en el nicho de pastas sin gluten, donde es referente con su marca.
Según datos facilitados por la compañía, el pasado año produjo más de 2,6 Mkg de pasta sin gluten (incluyendo variedades de legumbre) lo que supone un incremento del 8 % respecto al año anterior, con un valor de mercado de 11.2 M€ (+15%). De este modo, se consolida la evolución positiva de esta categoría dentro del negocio de la compañía reforzando su apuesta por la innovación, la seguridad alimentaria y la calidad en el desarrollo de soluciones para personas celíacas, apuntan.
Aunque la compañía lanzó su primera gama de pastas sin gluten en 2004, fue en 2015 cuando puso en marcha una planta pionera en Esparreguera (Barcelona) dedicada por completo a la elaboración de productos sin gluten. Hoy, esta instalación sigue siendo la única de este tipo en España y Portugal, "lo que permite garantizar los máximos estándares de seguridad alimentaria y minimizar el riesgo de contacto cruzado". Además, gracias a un control exhaustivo del proceso productivo, la marca cuenta desde 2017 con la certificación bajo el Sistema de Licencia Europeo (ELS) o “Marca Registrada Espiga Barrada”, que avala el cumplimiento de los requisitos más exigentes para personas celíacas.
Gallo cuenta con una gama sin gluten de 29 referencias que abarca desde pastas tradicionales y de legumbres hasta caldos 100 % naturales, salsas y mix para repostería sin gluten. Además, el desarrollo de los productos sin gluten se realiza en colaboración directa con el colectivo celíaco a través de sesiones de cata y recogida de opiniones.
El día nacional del celíaco se celebra en España el 16 de mayo. Se estima que en nuestro país hay entre 450.000 y 900.000 personas celiacas, aunque cerca del 80 % aún no está diagnosticado, de acuerdo con la prevalencia estimada de FACE. Dentro del colectivo adulto, el 75 % de los casos son mujeres, con un pico de incidencia en torno a los 30 años. Además, aproximadamente un 6 % de la población española podría presentar sensibilidad al gluten, una condición que pese a ser diferente, también es relevante a la hora de medir consumo de productos sin gluten.






