Después de una década de incertidumbre jurídica y de su aprobación provisional por parte del Parlamente Europeo el pasado mes de diciembre, las nuevas técnicas genómicas (NTG) podrán ser utilizadas en Europa tras la aprobación definitiva del reglamento, lo que garantiza unas condiciones de competencia equitativas para los operadores respecto a otros países que ya venían utilizándolas.
Hay que recordar que estas técnicas permitirán acelerar el desarrollo de variedades vegetales más resistentes a sequías, plagas y enfermedades; mejorar la eficiencia en el uso de agua y recursos naturales; reforzar la calidad nutricional de los alimentos y facilitar cultivos mejor adaptados al cambio climático. “En un contexto marcado por fenómenos climáticos extremos, volatilidad de precios, presión regulatoria y necesidad de aumentar la productividad agrícola con menos recursos, el sector considera que estas herramientas serán fundamentales para garantizar el futuro del campo europeo”, explican desde ANOVE, la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales.
Con ellas se garantiza la competitividad, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria del continente. “Europa necesitaba urgentemente recuperar capacidad de innovación en el ámbito agrícola y esta aprobación envía una señal muy clara: la UE quiere seguir siendo líder en investigación, productividad y sostenibilidad”, destacan desde la asociación.
También Europat, la asociación europea de comercialización de patata, ha celebrado la noticia. Romans Vorss, director de Asuntos Técnicos de la entidad, apunta que los productores de patata se enfrentan a retos cada vez mayores relacionados con la presión de plagas y enfermedades, los cambios en los patrones climáticos, la necesidad de producir más con menos insumos disponibles y la reducción del desperdicio de alimentos. Las NGT pueden ayudar a acelerar el desarrollo de variedades de patata más adecuadas a estas realidades".
El reglamento entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE y se aplicará dos años después.
Hay que recordar que las NGT se dividen en dos categorías con diferentes obligaciones legales: NGT-1 y NGT-2. Estas últimas, que incluye plantas que han sido sometidas a modificaciones genéricas más complejas, seguirán sujetas a las normas vigentes sobre organismos genéticamente modificados (OGM) y a una evaluación de riesgos, ya que deben obtener una autorización antes de su comercialización. En cuanto a la primera categoría se refiere a plantas con un número y tipo limitados de cambios que podrían haberse producido mediante el mejoramiento convencional, y una vez verificado que cumplen con los criterios para esta categoría, se les dará el mismo tratamiento que a las plantas convencionales. Según explican desde el Parlamento Europeo, las plantas modificadas genéticamente para tolerar herbicidad o para producir sustancias insecticidas no pueden convertirse en planta NGT-1.
Las normas se aplicarán tanto a las plantas originarias de Europa como a las importadas. Varios productos elaborados con plantas transgénicas ya están disponibles en el mercado o en fase avanzada de desarrollo fuera de la UE. Algunos ejemplos son el trigo bajo en gluten, las patatas resistentes a patógenos y el maíz tolerante a la sequía.
Exclusión voluntaria
Si bien la aprobación definitiva es a nivel comunitario, los países de la UE podrán restringir o prohibir el cultivo de plantas NGT-2, pese a su trazabilidad, el etiquetado y la autorización por parte de la UE.
Desde el Parlamento Europeo también señalan que las variedades vegetales que contengan o deriven de una planta NGT-1 se incluirán en una base de datos pública de la UE, y todas las semillas y material reproductivo deberá estar etiquetado para que el agricultor pueda tomar una decisión informada.
Otro aspecto destacable es que será posible patentar las NGT, salvo aquellas características o secuencias que se den en la naturaleza o se produzcan por medio biológicos. En este sentido, los eurodiputados incluyeron salvaguardias para evitar la concentración del mercado y garantizar la asequibilidad y acceso equitativo para los agricultores, de modo que conserven el derecho a guardar y replantar semillas. Por otro lado, no se permitirán plantas NGT en la producción ecológica, aunque paradógicamente su uso no constituirá incumplimiento.






