La cadena de supermercados Lidl finalizó su ejercicio fiscal 2025 (a cierre de febrero de 2026) con unas ventas netas de 1.741 M€, un 10% más con respecto a los 6.952 M facturados un año antes. Este crecimiento se sitúa por encima del 5,7% registrado en 2024 y consolida a la firma alemana como el tercer operador de la distribución alimentaria por volumen de ingresos en España, por detrás de la cadena valenciana Mercadona (36.354 M) y el grupo francés Carrefour (10.958 M).
La compañía también elevó un 20% su beneficio en nuestro país, hasta los 274 M, un 3,6% sobre sus ventas netas. Este resultado se apoya principalmente en la fuerte expansión de su red de tiendas (con 50 actuaciones, de las cuales 40 fueron nuevas aperturas y el resto reubicaciones y modernizaciones de espacios) y el consecuente incremento del número de clientes, así como en el aumento progresivo del ticket medio de compra, "gracias a la creciente confianza del consumidor español", tal y como explica la cadena.
Cabe destacar que desde hace años Lidl no reparte dividendos, sino que los reinvierte íntegramente en España, principalmente vía nuevos puestos de trabajo (1.200 nuevos empleos en 2025, superando ya las 20.000 personas en plantilla) y mejorando las condiciones laborales de sus trabajadores. Por ejemplo, el pasado año la empresa destinó cerca de 40 M a mejorar la retribución de sus empleados y en el 'IV Convenio Colectivo' anunciado recientemente, vigente durante el periodo 2026-2030, contempla una inversión histórica de más de 280 M (lo que supone duplicar el presupuesto del anterior convenio), de los que 70 M se ejecutarán este 2026, ejercicio en el que tiene previsto crear otros 1.000 nuevos puestos de trabajo.
Una inversión de 320 M€ en aperturas, modernizaciones y logística
Además, la compañía invirtió el pasado ejercicio 320 M en aperturas, modernizaciones y ampliación de su infraestructura logística. Las citadas aperturas se repartieron en 13 comunidades autónomas, con especial actividad en la Comunidad de Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana y Cataluña. Con ello, la enseña cerró el ejercicio con una red de más de 730 establecimientos y 14 plataformas logísticas en España, incluyendo su nuevo almacén en Martorell (Cataluña), que absorbió un desembolso e 140 M, la mayor inversión logística nacional realizada por la compañía desde su llegada a nuestro país. Actualmente, la nueva plataforma da servicio a más de 130 tiendas y refuerza la capacidad de la firma para acompañar su crecimiento futuro.
En palabras de Claus Grande, CEO de Lidl España: "Crecer en un entorno económico tan exigente no es fruto de la casualidad, sino de una visión y un esfuerzo compartidos. Para Lidl, estos resultados son, ante todo, un mandato de compromiso con el futuro de España. Desde hace años reinvertimos en el país el 100% de los beneficios generados y eso responde a una premisa innegociable: fortalecer nuestro modelo para seguir siendo el socio comercial más seguro para la industria agroalimentaria española y la mejor garantía de ahorro para los hogares".
Aumenta un 6% las compras de producto español por valor de 8.400 M€
Como dinamizador de la industria agroalimentaria, en 2025 Lidl realizó compras de producto español por valor de unos 8.400 M (un 6% más que en 2024) a más de 800 empresas proveedoras nacionales, y exportó más de la mitad de este volumen, unos 4.255 M, a su red europea en una treintena de países.
En esta categoría, el sector hortofrutícola ocupa un lugar especialmente relevante. Durante el último ejercicio, la empresa adquirió más de 2 M t. de frutas y hortalizas de las que exportó el 81% al resto de Europa. Así, la cadena ya concentra el 15% de todas las exportaciones hortofrutícolas del país.
"En un contexto de incertidumbre macroeconómica, ofrecemos una plataforma fiable que garantiza salida comercial, estabilidad y crecimiento a la producción local", explican. Esta estrecha colaboración con el sector primario nacional permite a Lidl asegurar su soberanía y garantía de suministro, evitando depender de terceros.
Para afianzar también la estabilidad de su suministro frente a los desafíos climáticos e hídricos actuales, la cadena lanzó en 2025 una plataforma pionera de formación y financiación verde: la 'Lidl Supplier Academy'. Una iniciativa que tiene el objetivo de acompañar a más de 400 proveedores de marca propia de Lidl en su camino hacia una producción más consciente y sostenible.
Este compromiso se traslada también a sus lineales, ya que la empresa continúa reforzando su oferta con el foco puesto en la frescura, la ultrafrescura y los alimentos funcionales, en línea con su 'Estrategia de Alimentación Consciente', basada en la 'Dieta de Salud Planetaria', una apuesta que fue premiada en 2025 con el 'European Commerce Award', en la categoría de sostenibilidad.
Ruta 2026: estabilidad laboral, inversión récord y bajadas de precios
Para este 2026, Lidl seguirá impulsando su presencia en el país mediante una inversión de más de 440 M. Este esfuerzo económico se traducirá en más de 60 actuaciones en su red comercial (medio centenar de nuevos establecimientos y ampliaciones y modernizaciones), priorizando estratégicamente su desarrollo en las islas y en los grandes núcleos urbanos.
Además, la cadena de supermercados prevé registrar este año la mayor inversión de su historia en producto nacional, con un volumen de compras récord por valor de 9.400 M, un 11,9% más.
Asimismo, la compañía continúa reforzando su política de precios mediante bajadas permanentes en productos de su surtido. En lo que va de año, Lidl ha reducido un 8% el coste global de su cesta de la compra -según datos de Worldpanel by Numerator-, aplicando bajadas permanentes a 800 productos de su surtido, con rebajas que, en algunos casos, superan el 15% y el 20% en artículos frescos y de primera necesidad.
Lidl elevó su contribución tributaria en España hasta los 643 M durante el ejercicio 2025, lo que supone un crecimiento del 16% respecto al año anterior. De esta cifra, el 48% del total correspondieron a impuestos soportados, representando un coste directo para la compañía, mientras que el 52% restante fueron impuestos recaudados, derivados directamente de su actividad económica.







