Nueva Pescanova tiene tres rutas posibles para llegar a su destino final, que no es otro que la salida de Abanca de su capital. Una de ellas, la que ha venido siguiendo hasta ahora, era focalizar todos sus esfuerzos en la rentabilidad, a la espera de la -improbable- aparición de un comprador. Las otras dos pasan por la desinversión de activos, lo que supone, en la práctica, trocear el grupo, algo que desde hace años parecía inevitable. De momento ha logrado la venta de su división de refrigerado en Francia, que pasa a Omarsa, presente de forma directa en España tras su entrada a finales de 2025 en Pescafácil. Mozambique, Nicaragua y Guatemala podrían ser los siguientes pasos.







