Grupo Clasol da un paso más en su estrategia de crecimiento para impulsar el desarrollo de fincas destinadas íntegramente al cultivo de cítricos. Con esta operación, la compañía valenciana refuerza refuerza su plan de expansión desde desde el origen y amplía su capacidad productiva.
Esta operación, junto con las integraciones culminadas el pasado septiembre de las cooperativas Agroal y Cofru bajo el paraguas de San Alfonso, suponen un paso clave en el plan de negocio del Grupo Clasol para fortalecer el origen y ganar estabilidad productiva, según la nota de prensa emitida por la compañía.
El modelo de crecimiento de Clasol se articula así sobre dos vías complementarias: el desarrollo propio de grandes superficies citrícolas y la integración de cooperativas, apoyando al pequeño y mediano productor. Una estrategia que busca ganar dimensión sin perder la vinculación con el tejido agrícola y con el territorio. Con la suma de las dos estrategias, la compañía pasa a gestionar más de 3.000 hectáreas de producción citrícola.
César Claramonte, CEO de Grupo Clasol, asegura: “Esta acción representa el primer paso de un proyecto agronómico de mayor alcance. Apostamos por invertir directamente en la base de nuestra actividad, el campo, para construir una estructura productiva más sólida y preparada para sostener nuestro crecimiento”.







