Pasamos la mayor parte de nuestra vida en interiores, aunque pocas veces nos cuestionamos si esos espacios están realmente diseñados para cuidarnos. La arquitectura del futuro debe situar el bienestar humano en el centro, integrando tecnología, diseño inteligente y electrificación eficiente.
Factores como la calidad del aire, la luz natural, el confort térmico o la acústica influyen directamente en la salud física y mental. Estudios recientes demuestran que las altas concentraciones de CO2 reducen la claridad mental, que la falta de luz natural altera el ritmo circadiano y que una climatización deficiente incrementa el estrés. Estos datos evidencian la urgencia de repensar cómo diseñamos los espacios en los que vivimos y trabajamos.
La situación actual refuerza esta necesidad. Gran parte de los edificios europeos es ineficiente: la tasa de rehabilitación profunda apenas llega al 0,2% anual, muy lejos del 3% recomendado. Además, uno de cada cuatro europeos vive en edificios con mala calidad del aire y un 3% carece de iluminación natural adecuada. Estas carencias afectan al bienestar de millones de personas y dificultan el cumplimiento de los objetivos climáticos y sociales.
ABB impulsa soluciones que integran automatización avanzada, sensores IoT y plataformas interoperables para optimizar el rendimiento de los edificios. Sistemas de automatiazación como ABB i-bus KNX y ABB Cylon, permiten gestionar desde un único ecosistema la ventilación, la climatización, la iluminación y la calidad del aire, ajustando automáticamente cada parámetro para maximizar confort y eficiencia. La plataforma BuildingPro complementa este enfoque al centralizar la supervisión, la integración de datos y la automatización inteligente, lo que permite una gestión global más sostenible y eficaz.
En el ámbito residencial, el panel ABB SmartTouch 10" ofrece un control centralizado e intuitivo de luces, persianas, climatización y seguridad. Su interfaz es compatible con ABB free@home, la domótica de Niessen y estándares como KNX y Matter, garantizando interoperabilidad y escalabilidad.
Estas soluciones permiten ahorros energéticos de hasta un 25%, incrementos de productividad del 20% y reducciones de tiempos de inactividad gracias al mantenimiento predictivo.

A pesar de los avances tecnológicos, la modernización de la infraestructura eléctrica sigue siendo un obstáculo clave. En España, el 40% del consumo energético residencial depende aún de combustibles fósiles y solo el 13% de las reformas prioriza la renovación de las instalaciones eléctricas, según el informe Oreve 2025. Esta falta de actualización limita la integración del autoconsumo fotovoltaico, la movilidad eléctrica y la domótica. Como señalan numerosos arquitectos técnicos, se trata de una barrera silenciosa pero determinante: sin una instalación eléctrica moderna, la transición energética no es viable.
Los beneficios de los edificios saludables y eficientes son tangibles. En los hogares se traducen en una mejor salud respiratoria y un menor gasto sanitario. En las oficinas reducen la rotación de talento y las bajas laborales. En los hospitales favorecen recuperaciones más rápidas y menos infecciones. En las escuelas mejoran el rendimiento académico.
ABB desarrolla soluciones que combinan eficiencia, digitalización y bienestar, respaldadas por un firme compromiso con la sostenibilidad. Su iniciativa Mission to Zero establece el objetivo de reducir un 80% sus emisiones para 2030 y alcanzar la neutralidad climática en 2050.
Un ejemplo destacado es la fábrica de Niessen en Oiartzun, que ya ha logrado la neutralidad en emisiones gracias a la integración de energías renovables, la gestión digital y procesos altamente eficientes.
Por Javier Hijona, Product Marketing Specialist Building Automation Electrification de ABB España.





