Comsa Corporación, primer grupo español no cotizado del sector de la construcción de infraestructuras y la ingeniería, acaba de lanzar plan estratégico para impulsar su crecimiento hasta 2030. Para ello, se apoyará en el nuevo acuerdo que ha firmado con sus entidades financieras, Banco Santander, CaixaBank, Banco Sabadell y BBVA, para renovar sus líneas de circulante, tras pagar toda su deuda sindicada corporativa.
Con esta operación, que ha contado con el asesoramiento financiero de Álvarez & Marsal y el asesoramiento legal del bufete Cuatrecasas, y cuyo importe no ha sido detallado, Comsa completa la remodelación de su estructura financiera iniciada en 2016. En aquel momento el grupo contaba con una deuda de 724 M€. Cinco años después, en 2021, la refinanciación fue revisada, entonces con un pasivo de 182 M€ y la empresa obtuvo recursos adicionales. Tras un largo proceso, que ha incluido también desinversiones, Comsa cerró 2025 con una deuda de 25 M€. Además, según señala el propio grupo, ha mejorado sus principales indicadores de solvencia y registra un beneficio neto de 15,5 M€, el doble que en 2024, con una cartera de contratos situada en junio en 2.654 M€. Entre estos destacan la construcción de estaciones y talleres de la línea ferroviaria Saltillo–Nuevo Laredo (México); la renovación de la línea Hrvatski Leskovac–Karlovac (Croacia) y la ejecución de tres nuevos puntos de atraque para graneles líquidos en el muelle de la Energía del Port de Barcelona. Asimismo, el grupo participa en la construcción del nuevo tranvía de Tarragona, ha renovado el contrato de mantenimiento de media y baja tensión para Endesa en Girona y, a través de la filial GMF, próximamente empezará a desarrollar el servicio de mantenimiento de vagones de Renfe Mercancías en vía.
Tras el saneamiento financiero, Comsa presenta su plan estratégico hasta 2030, orientado al desarrollo continuo y la innovación tecnológica, mediante el que contempla alcanzar una rentabilidad del 5%. Comsa Corporación consolidó una facturación de 1.007 M€ en 2025, de los que el negocio de construcción aportó ingresos de 609 M€, mientras que la ingeniería industrial supuso 224 M€, el negocio de mantenimiento y servicios 104 M€, y la filial de mantenimiento en material rodante 45 M€.







