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José Antonio Larraz, director del Área Asistencial y Educativa de Hermanas Hospitalarias España

«No ha habido un desarrollo de los servicios de salud mental acorde con el incremento de las patologías mentales, en los últimos años»

José Antonio Larraz, director del Área Asistencial y Educativa de Hermanas Hospitalarias España

Alimarket Sanidad y Dependencia: Como conocedor de las distintas disciplinas que integran la salud mental en España, ¿cómo valora la situación de este ámbito de actividad en nuestro país?

José Antonio Larraz: A pesar de haber una Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud a nivel de España, la atención es muy distinta e irregular en las diferentes Comunidades Autónomas. No ha habido un desarrollo de los servicios acorde con el incremento de las patologías mentales en general. En los últimos años, no ha sido una disciplina prioritaria a la hora de desplegar recursos asistenciales. Y la salud mental va mucho más allá de las enfermedades mentales clásicas. Se ha visto que todos estamos en riesgo de padecer a lo largo de nuestras vidas algún problema de salud mental.

A.S.D.: El pasado año, el sector estaba pendiente del desarrollo de una nueva Estrategia de Salud Mental que el Ministerio de Sanidad estaba abordando. ¿Se ha avanzado en este sentido?

J.A.L.: En 2019 estaba prevista la aprobación de la Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2019-2024, que no fue aprobada y, por tanto, sigue pendiente. Al igual que en el resto del sistema sanitario, todo se ha paralizado.

A.S.D.: ¿Considera que la salud mental es una de las disciplinas más afectadas por la llegada del virus?

J.A.L.: No especialmente en relación a otras especialidades, pero sí se espera un incremento considerable de la demanda de atención en salud mental que puede desbordar los servicios actuales, ya sobrecargados.

A.S.D.: ¿Cómo se han visto afectados los servicios, profesionales y pacientes por la pandemia del Covid-19?

J.A.L.: Como en el resto de los servicios sanitarios, ha habido una gran afectación de todos los servicios de atención en salud mental, porque ha sido prioritaria la protección de la salud física para evitar el contagio y afectación por el Covid-19. Al comienzo de la pandemia se suprimieron consultas externas, se cerraron servicios diurnos y se bloquearon unidades de hospitalización con ingresos agudos urgentes; incluso la frecuentación en urgencias de salud mental disminuyó drásticamente por el miedo de los pacientes y sus familias al contagio. Se realizó actividad telemática y atención telefónica sustitutiva.

La repercusión en los pacientes ha sido importante ya que ha habido un deterioro y retroceso en su estado psicopatológico y de recuperación cognitiva y funcional, en algunos casos importante. Y en los profesionales ha habido también afectación. Como en el resto de trabajadores sanitarios, el cansancio, la incertidumbre, el miedo al contagio y las consecuencias en el ámbito familiar han provocado afectación psicológica. En muchos casos, profesionales de salud mental han reforzado la atención sanitaria general, su implicación en este sentido, ha sido importante.

A.S.D.:¿Qué papel tiene actualmente la sanidad pública en la atención psiquiátrica y qué importancia van cobrando los servicios privados y, sobre todo, el Tercer Sector? ¿Se está trabajando en la integración de servicios públicos y privados?

J.A.L.: Una disciplina como la atención psiquiátrica, especialmente en trastornos mentales graves que requieren una atención continuada, deber ser de cobertura pública, dado que generalmente suele afectar a la población más desfavorecida. Otra cosa es la experiencia acumulada en esta disciplina de entidades del Tercer Sector, como la nuestra, con una trayectoria de muchos años, que se podrían integrar en red con servicios de titularidad pública, ya que, no solo son complementarias, sino que además garantizan la continuidad de atención y cuidados en todos los itinerarios de atención de las necesidades de este colectivo de personas con problemas de salud mental graves. Esta integración es muy irregular y no es homogénea en las diversas comunidades autónomas del estado.

A.S.D.: ¿Considera que se debe evolucionar hacia un modelo de hospital monográfico o cree que la salud mental debe mantenerse como una especialidad más en los hospitales generales de enfermos agudos?

J.A.L.: Hay una alternancia entre ambos modelos. Yo no me decantaría por uno u otro. Pienso que en la atención psiquiátrica hay otros factores, que no tienen tanto que ver con la especialización en una u otra patología mental, como en otras especialidades médicas. Sí que hay profesionales que se manejan mejor con unas patologías que con otras, pero no pienso que tenga que ver solo con la especialización. No es infrecuente que en modelos generalistas de unidades de hospitalización de salud mental, haya programas específicos de atención: trastornos de conducta alimentaria, trastornos de personalidad, etc.

A.S.D.: En años anteriores, la Congregación de las Hermanas Hospitalarias tenía previstas distintas inversiones: ¿se han mantenido los planes o la pandemia también ha paralizado los proyectos de la entidad?

J.A.L.: En 2020 hemos centrado nuestros esfuerzos en dar respuesta a la situación de alerta generada por la pandemia, poniendo en marcha nuevos recursos, como una unidad de rehabilitación postCovid en el Centro Hospitalario Benito Menni de Valladolid, o asumiendo la gestión de algunas residencias, a petición de la Administración Pública. Además, muchos de nuestros centros han puesto en marcha programas de apoyo psicológico a profesionales sanitarios, familiares de nuestros usuarios y población general.

A.S.D.: En la actualidad, con qué recursos de salud mental cuenta la congregación de las Hermanas Hospitalarias en España?

J.A.L.: En España, en este momento contamos con 19 centros asistenciales especializados en psiquiatría (con 115 dispositivos/recursos comunitarios de atención a la salud mental). En estos centros/dispositivos hay más de 5.000 camas psiquiátricas (adultos hasta 65 años) y más de 2.300 plazas de atención a personas con discapacidad intelectual. Nuestros centros están localizados en las comunidades autónomas de Andalucía, Aragón, Cantabria, Canarias, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Extremadura, Galicia, Navarra y País Vasco.

A.S.D.: Dentro del ámbito de la salud mental, ¿qué especialidades ofrecen los centros de la congregación?

J.A.L.: Ofrecemos tratamientos de psicogeriatría, salud mental infanto-juvenil, patología dual, adicciones y atención psiquiátrica en general, en todo el itinerario de atención, desde hospitalización de corta, media y larga estancia a atención comunitaria, incluida hospitalización domiciliaria, como innovación en algunos centros, y rehabilitación psicosocial, con todo el itinerario de atención a nivel comunitario. La persona atendida es nuestra razón de ser. Nuestro objetivo es ofrecer una asistencia humanizada. No se trata solo de tratar enfermedades, sino de recuperar personas y para ello adaptamos programas asistenciales y estrategias. Los centros de Hermanas Hospitalarias España tienen como objetivo estratégico colocar a la persona que padece una problemática de salud mental, en el centro, dándole voz en su proceso de atención (de acuerdo con su competencia mental) y teniendo en cuenta en su individualidad, más allá de su diagnóstico.



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