El primer trimestre del año 2026 está marcado por alcanzar el mayor volumen de inversión inmobiliaria en España de toda la serie histórica. Según el informe Mercado de Inversión España T1 2026 de BNP Paribas Real Estate, el volumen transaccionado entre enero y marzo logró los 5.955 M€, lo que supone un incremento interanual del 99%.
Por segmentos, el residencial lideró la inversión en el trimestre con 1.768 M€, impulsado en gran medida por la operación de la cartera Fidere. Por otro lado, el retail se situó en 1.377 M€ y vuelve a consolidarse como un activo estratégico para los inversores, con un crecimiento del 32% interanual y un especial protagonismo de los centros comerciales, que concentraron el 66% de la inversión del segmento. En paralelo, hoteles registró 1.172 M€, uno de los mayores avances del trimestre, con una subida del 167% respecto al mismo periodo del año anterior, respaldada por la fortaleza del turismo y el buen rendimiento de los indicadores de mercado. También las oficinas recuperan protagonismo, con 1.013 M€, su cifra trimestral más elevada desde el tercer trimestre de 2022. Por ciudades con más transacciones, Barcelona canalizó el 55% del volumen invertido en oficinas, impulsada por la venta del edificio Estel, seguida de Madrid. Por su parte, el sector logístico alcanzó 277 M€ y los activos alternativos sumaron 348 M€, con un protagonismo destacado de las residencias de estudiantes dentro de esta categoría.
Desde el punto de vista del perfil inversor, los fondos lideraron la actividad con una cuota del 44% del volumen total, mientras que compañías inmobiliarias y las SOCIMI representaron en torno al 34%. Por origen del capital, la inversión internacional mantuvo su predominio, aunque el capital español representó aproximadamente el 41% del total, acompañado por una presencia destacada de inversores procedentes de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia.
En cuanto a rentabilidades prime, el mercado mostró estabilidad en los principales segmentos durante el trimestre. Esta estabilidad, junto con una ligera compresión en algunos segmentos respecto al año anterior, refuerza la percepción de que el inmobiliario español ha dejado atrás la fase de corrección y entra en una etapa de mayor dinamismo. A pesar del buen momento por el que pasa el sector, los conflictos geopolíticos existentes podrían alterar las políticas monterías y contener posibles ajustes previstos en las rentabilidades.
A nivel macroeconómico, el informe recoge que el Banco de España elevó recientemente su previsión de crecimiento del PIB para 2026 hasta el 2,3%, con una proyección del 1,7% para 2027. Aunque existen riesgos asociados al entorno internacional, BNP Paribas Real Estate considera que la combinación de crecimiento superior a la media de la zona euro y una demanda sólida seguirá actuando como soporte para la inversión durante el resto del año. Desde BNP Paribas Real Estate comentan que, "si se mantiene la actual estabilidad de los fundamentales y el capital continúa buscando mercados líquidos y con capacidad de generación de valor, España seguirá posicionándose entre los destinos preferentes para la inversión inmobiliaria en Europa".





