El sector corchero nacional y portugués y la industria vitivinícola española han unido fuerzas para incrementar el peso del tapón de corcho frente a otros cierres alternativos.
Instituciones de referencia en el sector corchero ibérico como el Instituto del Corcho, la Madera y el Carbón Vegetal (Iprocor), el Centro Tecnológico de Corcho de Portugal, la Asociación de Empresarios Corcheros de Cataluña (Aecork) o la Asociación de Empresarios Corcheros de Portugal (Apcor) están participando junto al Parque Tecnológico del Vino de Cataluña (Vitec), el Instituto de la Ciencia de la Viño y el Vino de la Universidad de Burdeos (Francia) y algunas productoras como Freixenet o las bodegas Martínez Lacuesta en la puesta en marcha de un proyecto para mejorar la cuota de mercado del corcho en la industria del vino. El objetivo es convencer a la industria vinícola de las ventajas del tapón de corcho frente a otros cierres alternativos para lo cual proponen, entre otras acciones, realizar una nueva clasificación de éstos en función de sus características y de cómo se adapten a las necesidades de cada tipo de vino, para que se puedan mejorar las cualidades que el corcho proporciona al vino.
Tal y como han indicado los promotores de la iniciativa, el proyecto está dirigido a transferir herramientas, buenas prácticas y tecnología al sector del corcho para ponerlo al servicio de las empresas vitivinícolas y mejorar así la calidad del vino de las bodegas ubicadas en el espacio denominado Sudoe (Suroeste europeo).
Según la Confederación Europea de Corcho (Celiege), el sector corchero de España y Portugal concentra el 61,2% de la superficie alcornocal mundial, el 85,6% de la producción de corcho y el 98,5% de la producción de tapones de corcho.





