Esencias Moles (EMSA), compañía especializada en el desarrollo, producción y creación de esencias y fragancias, presenta las principales tendencias olfativas y conceptuales que, en su opinión, definirán la temporada primavera/verano 2026.
Fruto del análisis continuo del mercado de su equipo de desarrollo de mercado, marketing y producto, la firma identifica seis grandes ejes creativos que marcarán la próxima temporada: “frescura sofisticada, aromaterapia funcional, gourmand ligero, flores modernas, sostenibilidad y personalización”.
“Observamos una evolución clara hacia fragancias más transparentes y bien estructuradas, donde la frescura se trabaja desde la sofisticación’’ declara Dolors Fargas, marketing & product manager de EMSA. Y añade, “al mismo tiempo, conceptos como la sostenibilidad, la trazabilidad de los ingredientes y la personalización condicionan cada vez más el proceso creativo. Incluso, familias tradicionales como el gourmand o el floral se reformulan en claves más ligeras, estacionales y adaptables a distintos momentos de uso’’.
Ahondando en cada uno de esos ejes, en lo relativo a la frescura sofisticada y natural, “se imponen fragancias ligeras, limpias y transparentes, construidas a partir de cítricos verdes, frutas frescas y acordes marinos que evocan naturaleza, aire libre y entornos mediterráneos”.
Sobre la aromaterapia funcional, “ganan protagonismo las composiciones pensadas para influir en el bienestar emocional, combinando notas relajantes y energizantes con un posicionamiento ligado al cuidado personal y al concepto de mood boosting”.
Mientras, el gourmand (chocolate, caramelo, café) se reinterpreta en clave más fresca y contemporánea, con frutas jugosas y matices cremosos suaves que dan lugar a fragancias más ligeras y “skin-like”.
Por su parte, los bouquets florales evolucionan hacia versiones más transparentes y actuales, "con composiciones empolvadas y acuáticas pensadas tanto para propuestas femeninas como unisex". A su vez, la trazabilidad de los ingredientes, el uso de materiales responsables y los procesos de upcycling se consolidan como factores clave en la toma de decisiones del consumidor.
Por último, las fragancias se conciben cada vez más para momentos concretos del año adaptadas a diferentes ocasiones y experiencias, reforzando el valor de la personalización. En este contexto, "cobran especial relevancia técnicas como el layering o el shadowing, que permiten al usuario combinar perfumes o superponer acordes para ajustar la intensidad, el carácter y la evolución de la fragancia según su estado de ánimo, la estación o el momento del día.





