Problemas en el uso eficiente y efectivo
Sin embargo, esta explosión en la generación y uso de los datos no ha venido acompañada del desarrollo tecnológico o estratégico para poder desbloquear todo el potencial que contienen. Y no es únicamente una cuestión técnica, sino que intervienen también cuestiones organizativas y de gobernanza.
Varios son los problemas que aparecen y que impiden un uso eficiente y efectivo de los datos, como que las organizaciones que participan en la atención sanitaria son independientes a la hora de tomar decisiones sobre sus datos y esto hace que las políticas de gestión de los mismos sean diferentes, lo que dificulta su compartición.
Asimismo, históricamente, los sistemas de información sanitarios se han desarrollado sin tener en cuenta la posibilidad de conexión con otros sistemas y esto hace que implementar estrategias de compartición de los datos que generan o gestionan sea complicado. Por otra parte, las definiciones de los conceptos, sobre todo de los compuestos, varían dependiendo de la organización que los gestione y, normalmente, no existen modelos comunes que permitan un intercambio eficiente de la información.
De igual manera, existen problemas de privacidad y éticos, debido a que las diferentes políticas de gobernanza de los datos, normalmente dependientes de las políticas locales, hace que sea difícil y poco segura la compartición de los datos, sobre todo en envíos transfronterizos; y cambios culturales., dado que en el entorno sanitario, la compartición de datos no es solo un reto tecnológico, sino cultural. Los profesionales sanitarios, gestores y políticos deben comprender la importancia de la misma para que la incorporen en sus responsabilidades respectivas. Esto se facilitaría con una adecuada formación y difusión.







