Si bien habría dejado atrás los crecimientos a triple dígito protagonizados en los primeros años de su debut en el mercado, la kombucha continúa su progresiva expansión en territorio español, con incrementos que alcanzan las dos cifras y la sitúan como una de las categorías de mayor atractivo dentro de las alternativas a las tradicionales bebidas refrescantes. En los últimos meses, hemos asistido a su gradual e implacable implantación en los lineales de la gran distribución, con cifras que así lo avalan; y, a día de hoy, podría decirse que buena parte de las principales cadenas cuentan ya con exponentes de la categoría, localizada en la zona de productos bio y/o en la zona de refrescos y zumos. Además, hay que tener en cuenta nuevos hábitos de consumo en distribución que están favoreciendo también a las bebidas fermentadas: los super e hiper están funcionando en este momento como punto de restauración, aspecto que favorece tanto al ámbito de la alimentación como a las bebidas.
Pero no todo son luces en la trayectoria de la categoría, cuyo nivel de penetración es aún inferior al de otros mercados más maduros. Si bien las previsiones a futuro apuntan a nuevos crecimientos, la competencia entre operadores cada vez es mayor -con una presión creciente en precios, especialmente por la entrada y consolidación de la marca de distribución (MDD) y propuestas de menor diferenciación-, como lo es también la exigencia en rotación, precio y claridad de la propuesta.
Así las cosas, el desafío pasa por demostrar que no se trata de una moda pasajera sino de una alternativa al refresco convencional que viene para quedarse. En este contexto, será crucial apuntar a nuevos targets de población, llegando a nuevos perfiles más allá de los conocidos “early adopters”, integrándose en los hábitos cotidianos de consumo. Por otro lado, cabe destacar que continúa siendo necesaria la labor divulgativa del fabricante para transmitir y dar a conocer las referencias, amén de la necesidad de una legislación clara que defina el marco del producto y establezca una normativa precisa para delimitar sus fronteras.
El desarrollo y expansión de la kombucha en retail discurre parejo al desarrollo de la marca de distribución dentro de la categoría, que alcanza ya el 14,3% de las ventas totales de kombucha en distribución moderna, según la consultora Nielsen. Tal y como señalan desde Casa Grande de Xanceda, “la marca de distribuidor ha ido ganando presencia dentro de la categoría lanzando sus propias kombuchas y, en muchos casos, abanderando parte de la innovación en esta categoría. Esto más allá de intensificar la competencia, está contribuyendo a la democratización del producto y facilitando el acceso a un público mucho más amplio, popularizando así su consumo”.
Grandes operadoras como Víver surten de kombucha a la gran distribución, con importantes clientes en su haber. A ellas se unía la líder Komvida, que se estrena como proveedora de MDD con contratos puntuales para Casa Ametller y Eroski.
En cuanto a las tendencias de consumo más destacadas, cabe destacar que la kombucha habría encontrado un hueco para crecer en uno de los segmentos más demandados dentro del mercado de refrescos: las isotónicas, categoría a la que apuntan algunos operadores con sus últimos lanzamientos. “El consumidor actual ha cambiado su forma de hidratarse: ya no solo busca calmar la sed, sino “beber con propósito”, demandando bebidas que ofrezcan una funcionalidad clara”, nos cuentan desde Komvida. Un cambio de paradigma que habría disparado el interés por las opciones isotónicas en toda Europa, alcanzando el liderazgo del sector con una cuota de más del 54% del mercado, en una categoría que prevé superar los 4.500 M USD para 2031, según datos de Mordor Intelligence.
En nuestro país, al cierre del año móvil finalizado en febrero de 2026, el segmento de isotónicas registró impulsos del 7,9% y del 7,6% en valor y volumen, respectivamente, según datos aportados por Circana. En este contexto se produce la llegada de Komvida a la categoría, que incluye, no obstante, una vuelta de tuerca. La pacense presenta ‘Komvida Hidra+’, que une la base de la kombucha ecológica de lima y limón con una mezcla de electrolitos como el magnesio, el potasio y el calcio. El resultado, tal y como nos trasladan, marca un “hito en la categoría: se posiciona como la única bebida isotónica del mercado con probióticos, sin azúcares añadidos y sin pasteurizar”.‘Komvida Hidra+’ ya está disponible en la tienda online de Komvida y en breve aterrizará en los lineales de las principales cadenas de supermercados y puntos de venta donde la marca tiene presencia.
Otro exponente de este nuevo segmento dentro de kombuchas es la isotónica ‘Kombufit’ de Passion Project (Onflow), una bebida concebida para deportistas, enriquecida con sales minerales. La compañía ofrece dos variedades para el nuevo producto (lima y pomelo rosa), que llega al mercado en lata de 25 cl.







