El número de establecimientos de distribución adheridos a las plataformas de delivery de entregas ultrarrápidas -de menos de 30 minutos- no deja de crecer. La última compañía en apostar por este modelo logístico de última milla ha sido la cadena de supermercados Sorli, en este caso, mediante un partnership con la tecnológica Uber Eats.
El acuerdo supondrá la integración de 101 supermercados 'Sorli' de la compañía barcelonesa a la app de Uber Eats (se excluyen dos tiendas en Corbera de Llobregat donde la plataforma no presta servicio). El cliente tendrá acceso a toda la oferta comercial de la catalana -incluye fruta y verdura de proximidad, carnicería, pescadería, alimentación básica, productos congelados, limpieza y droguería- y a los mismos precios que ofrece en su red de tiendas físicas.
“Este acuerdo nos permite acercar Sorli a más clientes y adaptarnos a nuevas formas de compra sin perder nuestra esencia: calidad, proximidad y precios competitivos. La digitalización es una palanca clave para continuar creciendo y estar allí donde estén nuestros clientes y clientas, manteniendo siempre el valor del comercio de barrio y de producto fresco” señala Josep Figueres, director general de Sorli.
La iniciativa responde a la evolución de las tendencias de consumo. Según la 'Encuesta 2025' sobre hábitos de consumo y movilidad en España elaborada por Uber Eats, el 50% de las personas prefieren hacer la compra a través de plataformas digitales para evitar desplazamientos y cargar peso, mientras un 42% señala la falta de tiempo como uno de los principales motivos para optar por el canal online.
Con esta colaboración, Sorli consolida su apuesta por un modelo omnicanal. El servicio prestado a través de Uber Eats sera complementario al que la cadena ya ofrece a través de su supermercado online sorliclic.com, con operaciones desde 2020, y que aporta alrededor del 2% de su facturación total, de 255,4 M€ netos en 2024 -último dato disponible-.
En la actualidad, Uber Eats integra a cadenas como Dia, Carrefour o BM Supermercados y su estrategia pasa por seguir ampliando este tipo de acuerdos dentro de su vertical compras de supermercado, que también incluye tiendas especializadas como Veritas y pequeños comercios.






