La empresa familiar barcelonesa Sorli reforzó en 2025 su posicionamiento como operador regional, profundizando en mercados donde la marca ya es conocida. El pasado año, sus actuaciones continuaron centradas en optimizar y afinar su propuesta comercial, lo que conllevó el cierre de pequeñas unidades comerciales y la apuesta por tiendas más eficientes y con mejores prestaciones. Además, la cadena sigue incidiendo en su característica diferencial de conjugar en un mismo espacio centros deportivos, cafeterías y superficies de alimentación.







