El whisky ha protagonizado en los últimos meses algunas de las propuestas de Grupo Osborne, por ejemplo la incorporación a su catálogo de 'Nikka Whisky', una de las casas más prestigiosas del whisky japonés a nivel internacional. Ahora, se trata de un lanzamiento propio, que enlaza su conocimiento del whisky y su experiencia de más de 250 años en el envejecimiento de vinos y brandies de Jerez. Se trata de 'Carlos I Single Malt Whisky', su primera propuesta de whisky bajo el paraguas de su marca de Brandy de Jerez Solera Gran Reserva.
Elaborado 100% con malta de cebada española, este nuevo Single Malt desarrolla su personalidad a través de un singular proceso de doble envejecimiento. Los primeros cuatro años, el destilado reposa estáticamente en botas de alrededor de 70 años que albergaron inicialmente durante 50 años vinos de Jerez Oloroso y Amontillado de Osborne y, posteriormente, durante otros 20 años, Brandy de Jerez Solera Gran Reserva Carlos I, en las bodegas de El Puerto de Santa María.
La crianza culmina con dos años en botas de Jerez VORS de Osborne mediante el tradicional sistema de Criaderas y Solera, que han contenido previamente los reconocidos Amontillado 51-1ª y Oloroso Sibarita. Elaboradas artesanalmente hace más de 100 años, estas botas forman parte del patrimonio histórico de las soleras de Osborne y permiten completar la elaboración a través del tradicional envejecimiento oxidativo del marco de Jerez.
Este sistema de envejecimiento dinámico favorece la evolución del líquido a través de las reacciones oxidativas que fomentan el trasiego (la saca y el rocío) y la interacción con la madera, favoreciendo la integración de aromas y sabores que aportan una mayor complejidad y profundidad propias de una maduración prolongada. El resultado es un Single Malt en el que la influencia de Jerez constituye una parte esencial de su identidad.
'Carlos I Single Malt Whisky' (pvp de 41,90 €/botella) se enmarca dentro de la creciente categoría de los whiskies "Non-Age Statement", que reúne algunas de las referencias más reconocidas del whisky contemporáneo y que responde a una demanda creciente de consumidores que priorizan el carácter, la complejidad y la singularidad del líquido por encima de la vejez declarada.







